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La saga fílmica de James Bond (iii)

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Tal como ocurrió en 1971 al presentarse el final del ciclo de Sean Connery, para 1980 los productores Harry Saltzman y Albert R. Broccoli comenzaron a analizar la posibilidad de ir por un nuevo actor que se convirtiera en el protagonista de la saga fílmica del Agente 007. El motivo principal era la apretada agenda de Roger Moore quien, tras terminar la filmación de “Moonraker”, aceptó contratos para cuatro películas ajenas al papel de James Bond. Saltzman alucinaba ante la negativa de Moore de dar prioridad a la siguiente aventura, mientras que su socio Albert R. Broccoli consideró que la espera valía la pena, pues intuía que

“Solo para tus Ojos” sería otro éxito de taquilla.

Los realizadores decidieron otorgar la oportunidad a John Glen, quien había sido editor y director de segunda unidad de la serie de películas, para encargarse de la dirección, al aceptar su idea de retornar a Bond a sus raíces, adoptando un enfoque más crudo y realista, tomando como base el concepto de la venganza. Roger Moore retornó al rol, aceptando un sueldo de 3 millones de dólares más un porcentaje del 5 por ciento de ganancias netas en los Estados Unidos, elevando su ganancia hasta los 4.6 millones, una cifra récord para aquellos años.

El elenco incluyó a los habituales Louis Maxwell como la señorita Moneypenny, Desmond Llewelyn, y Bernard Lee, quien entonces interpretó por última vez a M, pues fallecería el 16 de enero de 1981, antes del estreno en julio de ese mismo año.

En esta duodécima entrega de la franquicia, la chica Bond fue la actriz francesa Carole Bouquet en el papel de Melina Havelock, el villano Aristóteles Kristatos fue encarnado por el histrión Julian Glover, la patinadora artística estadounidense Lynn-Holly Johnson, nominada al Globo de Oro por su trabajo en “Ice Castles” (1978), también tuvo un papel importante, además del actor israelí Chami Topol, como Milos Colombo.

Con locaciones en Cortina d’Ampezzo, zona montañosa de Italia, en Grecia como la isla Corfú, la ciudad de Kalambaka y los monasterios de Meteora, el pueblo de Stoke Poges de Inglaterra, los estudios Pinewood de Londres y algunas tomas submarinas en Las Bahamas, esta producción de alrededor de 18 millones de dólares fue una de las películas más aclamadas por los seguidores, quienes disfrutaron en grande con la trama, la dinámica y el tema del filme, interpretado por la cantante Sheena Easton, la primera en aparecer cantando en la secuencia del título principal.

“Solo para tus Ojos” recaudó 195.3 millones de dólares a nivel global, convirtiéndose en una de las entregas más exitosas de la saga. Esta vez Harry Saltzman y Albert R. Broccoli no permitieron que Roger Moore se comprometiera en otro proyecto, y con un bombazo de 4 millones de dólares como salario base lo convencieron para comenzar el rodaje de otra película en 1982.

El actor británico Bernard Lee, interpretó en “Solo para tus Ojos”, por última vez a M, superior de James Bond, algo triste, pues él fue quien encarnó a ese personaje desde la primera película “Dr. No” de 1962. Por su parte, la actriz Lois Maxwell participó en los 14 primeros filmes interpretando a la señorita Moneypenny.

“Octopussy” comenzó a rodarse el 10 de agosto de 1982, extendiéndose hasta comienzos de 1983, con locaciones en India (Udaipur), Alemania (Berlín) y el Reino Unido, con secuencias de acción muy efectivas como la pelea sobre el Nene Valley Railway, el famoso ferrocarril patrimonial en Cambridge, y la base RAF Northholt. Además, se realizaron otras grabaciones en los estudios Pinewood de Londres. Algo peculiar fueron los problemas que tuvieron con las multitudes al filmar escenas en la India, pues durante la secuencia de persecución en motos la gente no se apartaba.

La sensual Maud Adams retorna a la saga como la Chica Bond, interpretando a Octopussy, tras haber participado en “El hombre de la pistola de Oro”, de 1974. El villano fue Kamal Khan, interpretado por el actor francés Louis Jourdan, su guardaespaldas Gobinda fue encarnado por Kabir Bedi (Sandokan), además de Steven Berkoff, como el renegado general soviético Orlov.

El tema de apertura fue “All time high”, interpretado por Rita Coolidge, compuesta por John Barry y letra de Tim Rice. El estreno de este filme, que tuvo un costo de producción de 27.5 millones de dólares, en el Reino Unido se efectuó el 6 de junio de 1983, mientras que en los Estados Unidos fue el 10 de junio. La recaudación mundial fue de 187.5 millones de dólares en taquilla, colocándose como otra de las películas con mayor recaudación. Roger Moore, además de su sueldo base de 4 millones de dólares, recibió otro porcentaje de ingresos de taquilla, que pudo alcanzar hasta los 8 millones, elevando aún más su estatus de celebridad.

De hecho, ese mismo año (1983) realizó un cameo en la película “La maldición de la Pantera Rosa”, donde también participó David Niven (James Bond en “Casino Royale” de 1967), quien lamentablemente falleció dos semanas antes del estreno.

En 1984 se estrenó el filme de suspenso “La cara Desnuda”, donde Roger Moore fue el protagonista principal, embolsándose un millón de dólares de salario, nada mal para una producción de menor presupuesto y expectativas comerciales en comparación de las de Bond.

Moore, quien sumaba 57 años, consideraba que ya estaba demasiado viejo para continuar encarnando a James Bond, pero cuando la dupla de productores Saltzman/Broccoli le ofreció un sueldo base de 7 millones de dólares para filmar una película más, no pudo negarse. Después de todo ese era el pago más alto que obtuvo no solo en toda la franquicia, sino en toda su carrera.

Roger Moore interpretó a James Bond en siete películas entre 1973 y 1985, convirtiéndose en el actor que más veces encarnó oficialmente al personaje. Su legado es amplio y muy distintivo dentro de la franquicia.

Para el papel del villano se eligió a Christopher Walken, quien venía de protagonizar “The Dead Zone”, dirigida por David Cronenberg, basada en el libro de Stephen King. Walken da vida al psicópata Max Zorin, cuidado por una guardaespaldas de increíble fuerza llamada May Day, la exuberante actriz de color Grace Jones. La chica Bond esta vez fue Stacey Sutton, interpretada por la norteamericana Tanya Roberts. Desmond Llewelyn repite como Q y la británica Lois Maxwell, quien tenía 57 años, apareció por última vez como la señorita Moneypenny, tras haberla interpretado en las 14 películas de la saga. Como curiosidad, el sueco Dolph Lundgren, quien alcanzaría fama ese mismo año en Rocky IV, aparece en un pequeño papel como guardaespaldas ruso.

Con un costo de producción de 30 millones, se realizaron grabaciones en Islandia, Suiza, Francia (París), Estados Unidos y los estudios Pinewood de Londres. La banda británica Duran Duran compuso junto a John Barry el tema principal, que también interpretaron.

Si bien es cierto que la avanzada edad de Roger Moore era evidente, la verdad es que la película no decepciona en el apartado de acción, con Bond esquiando nuevamente, escapando de sus perseguidores al saltar a un vehículo en un témpano de hielo, también realizando snowboarding. Su carisma logra conectar con las audiencias que, sin saberlo, disfrutaban la que sería su última aparición como el gran James Bond.

Por primera vez el estreno mundial se realizó en los Estados Unidos, el 22 de mayo de 1985 en el Palacio de Bellas Artes de San Francisco; dos días después fue el estreno comercial en ese país, y hasta el 13 de junio tocó turno al Reino Unido. “A View To A Kill” recaudó 152.4 millones de dólares, un éxito comercial que, sin embargo, marcaba un claro descenso, al resultar mucho más tibia en comparación a otras entregas protagonizadas por Moore. Tras abandonar la franquicia, Moore todavía tuvo una exitosa carrera, participando en 22 películas más, hasta retirarse en el año 2017.

Como dato curioso, Roger Moore escribió el libro “Roger Moore as James Bond: Roger Moore´s Own Account of Filming Live and Let Die”, lanzado en Londres en 1973, ofreciendo una mirada directa y personal del rodaje de esa película. La crítica la calificó como una lectura entretenida y reveladora donde el humor y las anécdotas del propio Moore la convirtieron en un trabajo clásico de culto para seguidores de la franquicia, contando con una recepción bastante positiva y apreciada por sus lectores. Moore dedica en el libro un reconocimiento a Sean Connery, de quien fue buen amigo.

YouTube Video

https://www.youtube.com/watch?v=H0rRnc124g0

RICARDO PAT

riczeppelin@gmail.com

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