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Pink Floyd, en su famosa canción Brain Damage, dijo: “El lunático está en la sala, los lunáticos están en mi sala, el periódico mantiene sus doblados rostros contra el piso, y todos los días el voceador me trae más…”.
Lanzada en 1973, parte del universalmente aclamado disco “Dark Side of The Moon”, el lunático era Syd Barrett, aunque, sin temor a equivocarnos, el compositor Roger Waters –antisistema por excelencia– también hablaba de los políticos. El álbum Animals (1977) fue más que claro en expresar la opinión que tenía de todos ellos.
La canción viene a nuestra mente ante la locura de los tiempos que vivimos actualmente en el mundo:
- El lunático al frente de la nación mejor armada del mundo intenta obtener prosélitos que apoyen su reelección, abriendo frentes en varias naciones, empujando, bravuconeando y amedrentando, apuntando deficiencias de todos los demás menos las propias, desviando la atención de los problemas que enfrenta su país, mucho más evidentes desde que reasumió el poder.
- La paupérrima clase política mexicana se defiende de las acusaciones –cargadas de pruebas y evidencias, esas que se exigen un día sí y otro también– con cortinas de humo, atacando personajes de nuestra historia como nación, exigiendo disculpas a otros países, escondiendo como “secretos de estado” los archivos que demostrarían su inocencia o su culpabilidad en tantos proyectos que solo les han servido para robar dinero y hacerse del poder “como sea”, mientras el país se ahoga entre el crimen, la inseguridad, el desempleo, el desencanto, dividido, desilusionado, con menguadas esperanzas de que aparezca un verdadero líder que se preocupe por México y en vez de su familia o sus esbirros.
- El Medio Oriente se fragmenta aún más, mientras viejas pugnas y afrentas por vengar se traducen en acciones militares que amenazan escalar y sumir al planeta en un conflicto en el que nadie saldrá ganador, pues todos perderemos.
- Putin continúa con su avanzada militar intentando hacerse de Ucrania y su gente, al precio que sea, atacando civiles, sembrando terror, sin darse cuenta de que cada ataque tan solo refuerza el indomable espíritu de defensa de los ucranianos ante el invasor.
- Nuestros políticos locales se frotan las manos pensando cómo gastar $1500 millones que les han sido prometidos para un magno “proyecto hídrico” que solucione las crecientes exigencias de los yucatecos de un buen servicio de agua potable ante la evidente decadencia en la calidad de los servicios y el suministro, pensando cómo utilizarlos para levantar sus alicaídas imágenes públicas y, faltaba más, conservar el poder.
Los lunáticos nos gobiernan. Los periódicos, y otros medios, junto con las redes sociales, todos los días nos presentan sus rostros, sus fechorías.
Observemos, cuidemos a los nuestros y, mientras tanto, eduquémonos e informémonos para identificar la estrategia que nos permita sacudirnos el marasmo y la entropía que nos amenaza.





























