Inicio Recomendaciones La Educación Maya – XV

La Educación Maya – XV

30
0

Visitas: 9

Educación Maya

XV

CIENCIAS Y ARTES

 

LAS MATEMÁTICAS

Paulino Romero Conde, en su obra Numerología matemática maya, muestra las alturas a que llegó en tal materia este pueblo; aspecto de su civilización que es necesario resaltar para el reconocimiento de la existencia de una verdadera ciencia entre los mayas. Para nosotros, la consistente información del libro testifica la continuada transmisión de conocimientos y experiencias, en este caso, para la enseñanza de la matemática que culmina en un nivel de educación superior.

El maestro aborda el tema con suma especialización, pero no deja de ser accesible a los que no somos versados en él. Así nos dice: “A diferencia de otros sistemas numéricos de la antigüedad que se caracterizaron por un gran número de signos, al maya únicamente con tres signos, el punto, la raya y el cero, y su sistema de posiciones, le fue posible realizar todas las operaciones matemáticas normales, cuya aplicación, es la más remota que la de cualquier otra civilización, ya que los hindúes, quienes la transmitieron a los árabes y éstos a los europeos, no la conocieron sino 600 años después”.

Aunque previamente, en el prólogo, Alfredo Barrera Rubio, con el mismo criterio de otros investigadores asienta: “No podemos atribuir la invención del cero a los mayas, ya que otras culturas como la olmeca tienen registros previos”, ello no resta validez a las exposiciones de la obra que el mismo prologuista considera presenta un panorama “que tiene su sustento en las fuentes clásicas sobre esta temática y desde luego en los propios conocimientos del autor.”

Con el punto, que representa el uno; la raya, el cinco; un caracolillo para el cero, y el valor posicional vigesimal que iba de abajo para arriba o de derecha a izquierda, pudieron hacer operaciones en millones y billones. Añade el maestro Romero Conde que en los códices y estelas se encuentran también numerales de Cabeza, que en forma de glifos representan los números del 1 al 19, además del cero. “El cero, un símbolo aparente estático con la potencialidad de llegar al infinito sirve para darle valor a los dígitos de las posiciones y suple las ausencias de dígitos en dichas posiciones sin expresar cantidad alguna.” Por lo tanto “la función principal del cero maya está en que permite la estructura del sistema posicional vigesimal al cómputo al impulsar los valores de los dígitos superiores y servir para señalar las ausencias de los múltiplos que no entran en el conjunto.”

La matemática maya tuvo un largo proceso de estudio y perfeccionamiento desde el conocimiento y la nominación de los números, sus operaciones aritméticas elementales, hasta descubrir todas las propiedades de los mismos de acuerdo con los requerimientos que demandó el comercio, la construcción, el calendario y la astronomía.

Llegar al conocimiento de la divisibilidad numérica les permitió saber de los números primos y de allí llegaron a conocer el máximo común divisor, el mínimo común múltiplo, así como las potencias y raíces de los números con los que se armaron su sistema vigesimal que les permitió procesar grandes cantidades.”

Siguiendo a otros investigadores, Romero Conde escudriña e interpreta el Códice de Dresde, y afirma: “La constancia del conocimiento que los mayas tenían del máximo común divisor y del mínimo común múltiplo se encuentran en varias páginas del Códice de Dresde, en donde se indican diversas correlaciones entre las revoluciones de los planetas, cuya comprobación sólo se puede lograr con los procedimientos que se utilizan para obtener los factores.”

El autor comprueba que los conocimientos matemáticos de los mayas fueron aplicados con ventajoso acierto en astronomía, comercio, construcción, cronología, mitología, lo que muestra la difusión amplia de esta ciencia, hecho que llegaba a las clases populares por medio del IMIXLAH, sistema para sacar cuentas mencionado por Landa, que hacían “sobre una cuadrícula trazada sobre cualquier superficie plana utilizando maíces, frijoles y un caracolillo, sustituyendo al punto, la raya y el cero. Acciones que corrobora Pedro Sánchez de Aguilar, pero atribuyendo que eran sortilegios. En el Chilam Balam de Chumayel se dice que IMIXLAH era la cuenta que se hacía con maíces nominación similar se indica en el Calepino de Motul.”

Sin que esté a nuestro alcance seguir los pasos del Profr. Romero Conde en su extraordinario estudio, por ser de gran valor introductorio en él, transcribimos el siguiente párrafo:

Al recordar los datos de Landa y de Sánchez de Aguilar, sobre las cuentas del IMIXLAH con maíces y frijoles sobre una cuadrícula, trazada en el piso, comprendimos que las operaciones fundamentales de la aritmética maya se podrían realizar con el sistema de matrices, surgiendo los métodos para realizarlas con el punto, la raya y el cero, que demostramos en esta obra, y su aplicación a las operaciones matemáticas m.c.m., m.c.d., raíz cuadrada, etc., que mencionamos también en esta obra y su aplicación a los cálculos calendáricos y astronómicos que indicamos en los estudios correspondientes.”

Tomados de las tablas elaboradas por el profesor Romero Conde, damos algunos ejemplos como ilustración de la numerología:

 

___________________________

 

66 Savater, 1997:15.

Candelaria Souza de Fernández

Continuará la próxima semana…

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.