Visitas: 3
Letras

Antonio Cisneros Cámara
Zapatito de raso, tan pequeño
que en mi bolsillo cupo holgadamente,
me dio, con la intención más inocente,
como prenda de amor mi dulce dueño;
prenda que acariciaba con empeño,
a fin de que mi novia, complaciente,
me dejase besar su blanca frente,
sin resistirse ni arrugar el ceño.
Porque era muy coqueta y yo celoso,
el fatal rompimiento vino un día:
casó con otro, de otra soy esposo,
y el zapatito aquel… ¿quién lo diría?…
el zapatito aquel, tan primoroso,
¡a mi mujer le sirve de alcancía!
El Eco Literario. Edición del lunes de El Eco del Comercio. Mérida, año I, núm. 24, 22 de junio de 1903, p. 5.
[Compilación de José Juan Cervera Fernández]





























