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El cine Olimpia Vistarama, ubicado en el centro histórico de la ciudad de Mérida, fue durante varios años el único que exhibía películas italianas en la bella capital de Yucatán.
En una sesión dominguera de inicios de los años ochenta conocí a una actriz que me impactó por su belleza. Era Ornella Muti, protagonista de “Locamente Enamorado” (1981), comedia en la que encarnaba a la princesa Cristina. Supongo que el flechazo que recibí fue similar en miles de personas en todo el mundo, pues Ornella desplegaba una sensualidad tan natural que derretía la pantalla.
Con el paso de los años, pude disfrutar en ese mismo cine de otras películas con esta diva cuya trayectoria y legado están profundamente ligados al cine europeo de los años 70 y 80, aunque muchas de sus películas llegaron a nuestro país con varios años de retraso de su estreno original. En aquellos tiempos no supimos apreciar en su verdadera dimensión su gran influencia, que se extiende hasta hoy como símbolo cultural y estético.
Ornella Muti se convirtió en una de las actrices más reconocidas del cine italiano tras debutar muy joven en “La moglie più bella”, de 1970. A partir de ahí, trabajó con grandes directores y en producciones que mezclaban drama, comedia y cine de autor. Sus películas más destacadas son:
- “La moglie più bella” (1970), su debut y uno de sus papeles más importantes, interpretando a una joven inspirada en un caso real de Italia, en una historia sobre honor, abuso y resistencia femenina.
- “Romanzo popolare” (1974), dirigida por Mario Monicelli, una mezcla de comedia y drama sobre relaciones y celos en la clase trabajadora italiana. La prensa italiana señaló que Ornella Muti demuestra aquí su innato talento para equilibrar ligereza y profundidad emocional.
- “L’ultima donna” (1976), dirigida por Marco Ferreri, resultó ser una película provocadora y polémica sobre relaciones de pareja y roles de género, compartiendo protagónico con el actor francés Gerard Depardieu, nominado a mejor actor por este filme en la ceremonia de los premios Cesar de 1977. Esta película representa su faceta más arriesgada dentro del cine de autor.
- “Storie di ordinaria follia” (1981), basada en textos de Charles Bukowski, dirigida por Marco Ferrari, y coprotagonizada con Ben Gazzara, fue estrenada en los Estados Unidos como “Tales of Ordinary Madness”. Aquí la bella Ornella ofrece una actuación intensa y sensual en una historia oscura y poética.

- En “Flash Gordon” (1980), una superproducción internacional de ciencia ficción dirigida por Mike Hodges, presentando al superhéroe del cómic creado por el genial ilustrador y guionista Alex Raymond, Ornella interpreta a la princesa Aura, mostrando su carisma en un contexto más comercial y global.
- Es en “Il bisbetico domato” (1980) donde Ornella despliega todo su encanto, junto al cantautor y actor Adriano Celentano, en una comedia romántica dirigida por Franco Castellano y Giuseppe Moccia que se volvió sumamente popular en Italia, una de sus películas más queridas por el público que consolidó su éxito masivo.
- “Innamorato pazzo” (1981) fue realizada como consecuencia obligada tras el arrollador éxito en Italia de “Il bisbetico domato”, nuevamente con Adriano Celentano como galán, Ornella como la princesa Cristina, además de Franco Castellano al frente, compartiendo la dirección con Giuseppe Moccia, quien también era conocido en la industria fílmica italiana como “Pipolo”. Esta es precisamente la comedia ligera, divertida y muy representativa del cine comercial italiano de la época que vi en el cine Olimpia, donde quedé flechado por Ornella.
- En “La stanza del vescovo” (1977), un excelente filme de suspenso dirigido por Dino Risi, un thriller psicológico con toques de comedia negra, la preciosa Ornella, de 22 años, demuestra su capacidad para moverse en tonos más oscuros y complejos. El rol masculino estaba a cargo del gran Ugo Tognazzi, siendo esta otra de las películas que llegaron a Mérida, pero hasta mediados de los ochentas.
¿Qué la distinguía de otras divas del cine italiano como Laura Antonelli, Monica Vitti y Edwige Fenech? La presencia en pantalla de Ornella Muti destacaba por una combinación poco común de naturalidad, sensualidad y elegancia.
Su prestigio artístico se consolidó tras participar en películas dirigidas por figuras como Ettore Scola, Mario Monicelli y Marco Ferreri.
Más allá de su filmografía, Ornella Muti se convirtió en un símbolo de belleza y estilo europeo. Durante décadas fue considerada una de las mujeres más bellas del mundo, influyendo en la moda y la percepción del glamur italiano.
De 1970 a 1979 participó en 25 películas, su fama se incrementó aún más cuando en 1980 fue contrada para su primera película norteamericana: “Flash Gordon”, interpretando a la princesa Aura. A esta le siguió “Relatos de locura ordinaria” (1981), rodada en inglés en los Estados Unidos, junto a Ben Gazzara, producciones que la introdujeron a audiencias más amplias como un símbolo cultural.

Esta bella dama no quedó encasillada en su época. De hecho, se mantiene activa ya que, con 80 películas en su trayectoria, actualmente está en la etapa de rodaje de su próximo filme: “Roma elástica”.
Mantuvo una carrera activa durante décadas, adaptándose a distintos géneros y medios, incluyendo televisión y teatro. Esto habla de una versatilidad que forma parte esencial de su legado.
En una era en la que el feminismo ha logrado avanzar en la lucha de sus derechos, Ornella representa el perfecto ejemplo de una persona que sostuvo su carrera fílmica no solo por su físico, sino por disciplina y elecciones profesionales. “La belleza puede abrir puertas, pero no te mantiene dentro” es una de sus frases más recordadas. Para ella, actuar era una forma de vivir otras vidas sin dejar de ser tú misma, reflejando su enfoque intuitivo y poco académico, más ligado a la experiencia que a la técnica formal.
Aunque fue un ícono del cine italiano, reconoce que se encasilló por su imagen: “Italia me dio todo, pero también tuve que luchar para que me tomaran en serio”, criticó.
Hoy en día, Ornella Muti es recordada no solo por sus actuaciones, sino por haber representado una era del cine europeo en que la estética, la narrativa y la personalidad de los actores tenían un peso especial. Su figura sigue siendo referencia cuando se habla de la “edad dorada” del cine italiano contemporáneo.

https://www.youtube.com/watch?v=h0M4zgGDP_4
RICARDO PAT





























