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V
Si alguna vez a vuestros oídos tersos
una canción el céfiro os llevara,
pensad que son mis mal rimados versos
que van en busca de la linfa clara.
Si en los rudos embates de los cierzos
un lamento remoto se escuchara,
pensad, llama a sus pájaros dispersos
el árbol que sin ellos se quedara.
Pensad al ver brillar a las estrellas
que en sus rayos de luz recogen ellas
miradas de lugares muy diversos.
Y si veis a las flores, ¡no os asombre!
Pensad que sois vosotras con su nombre
las que quise cantar con pobres versos.
Alfredo Aguilar Alfaro





























