Visitas: 0
Poesía

Para Waldemar
《Al mar, que jamás será mío, pero lo es al observar la bahía de Ensenada 》
Nace la mañana y la claridad de las palabras atraviesa el follaje.
Deshecha la luz,
construimos reflejos.
¿Dónde estoy?
La mirada se centra en tus surcos sin labrar,
tus manos alejadas de mi vista
las manchas de tu piel.
¿Qué somos, Waldemar?
¿Un par de locos
o un conjunto de palabras sueltas?
Somos la refracción de la celulosa impresa
de la luminosidad sin brillo.
Las imágenes son fragmentos y esta pasión camina sobre las arterias.
Destejemos todo.
Somos felicidad y
el chopo de agua reverdecido
da vida al follaje
del árbol brillando sobre la ventana.
Y a la vez no somos nada…
Los gallos cantan y acampa la mañana tan luminosa sobre la bahía.





























