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Crónica de Una Marcha Anunciada
Sábado 6 de mayo
Al arribar a la plaza principal, sentí una especie de tensión en el ambiente: lo primero que vi fue a un respetado activista social (además de buen amigo) que ya estaba estacionado, desde las 15:30, con la conocida tracker roja, enfrente del palacio de gobierno; cargado con amplia consolita y una bocina, solo restaba esperar que la marcha pro-cannabis convocada por un colectivo ciudadano independiente hiciera su aparición.
Ya venían, como avanzada, una pareja de extranjeros, con la mujer cargando un tanque de oxígeno, se trataba de una de las personas que requieren y usan la mariguana como medicina y que daría su testimonio; el inicio de la marcha parecía prometedor, aunque se notaba cierto nerviosismo en la guardia de palacio, que no dejaba de mirarnos y señalarnos.
Eran las 17 horas cuando, en la esquina del ex Louvre (62×61), hicieron su ruidosa aparición los participantes (calculo unos 150), gritando consignas, portando mantas y cartulinas ante la mirada curiosa, burlona, de asombro y de aprobación, de decenas de turistas sonrientes que no se cansaban de sacar fotos, y gente local que parecía más apurada en llegar a tiempo a ver el futbol, o a prepararse para el box de la noche.
No cabe duda que lo más fácil ahora es llenar las redes sociales con ‘likes’ y consignas combativas, y hasta incitadoras, desde un relativo ‘anonimato’. Eso cualquiera lo hace, pero de eso a adquirir un compromiso serio, y ser parte activa y propositiva de cualquier movimiento o causa de interés social, es donde muy pocos se atreven aún.
Francamente, el número de personas sí me sorprendió (eran más de los que imaginé, pero menos que los que debieron estar) pues en el más reciente intento, hace 3 años, ¡¡sólo fueron 20!! “Algo hemos avanzado,” me dije…

Calculo que el 70% de los asistentes eran jóvenes entre los 20 y 35 años, y de ellos un 60% eran de fuera y el porcentaje restante eran adultos de 45 a 80 años de edad. A pesar de haber un micrófono abierto, muy pocos se atrevieron a hablar y exponer su posición; los que lo hicieron, fueron muy claros y valientes, sobre todo los 3 o 4 que hablaron sobre sus problemas de salud y el alivio que la mariguana les proporcionaba, como una verdadera alternativa a la medicina tradicional. Participó también un chavo que nos refrescó con unas muy buenas rimas freestyle, como solo los raperos saben hacerlo, mientras la principal organizadora (Julia) no dejaba de invitar a que firmáramos una hoja con las principales peticiones a las autoridades, que se podrían resumir en una clara exigencia porque se respeten los derechos de los consumidores y se legisle, a la brevedad posible, sobre el autocultivo y consumo para uso medicinal, además de sus comprobados usos en la industria textil, de alimentos y de construcción y, desde luego, la recreativa.
Este mismo día, ya declarado día mundial del cannabis, se realizaron marchas simultáneas en diferentes países alrededor del planeta, ante la cerrazón de los gobiernos que solo buscan proteger los intereses de grandes corporativos y mafias, sin importarles un comino el sentir de sus ciudadanos.
Lo más rescatable de este evento sería que se volviera un punto de partida del cual se diera continuidad a estas peticiones, un momento coyuntural que permitiera que la voz de muchos, al fin, sea tomada muy en serio.
Hasta el próximo año.
JORGE CERVERA





























