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Maya Paal: Los niños de Cacao

Muy a pesar de la falta de respaldos oficiales a su formación, tanto en lo musical, como educativo y cultural, un grupo de niños, en camino a ser ya jovencitos, con fe y con la estoicidad presente en sus genes mayas, ha optado por mantenerse unido, no únicamente como personas de una comunidad, sino como miembros de una generación distinta. En efecto, en ellos hay orgullo por su sangre y su lenguaje maya: lo hablan, viven en unidad de propósitos y acciones, y se han apartado de las llamadas de estos tiempos para transitar por los caminos de la violencia, el alcohol y las drogas.
Sus inquietudes naturales de evolucionar las han canalizado al aprendizaje escolar, sí, pero también al dominio del arte de tallado y esculpido en madera, en lo cual han logrado avances que sorprenden y agradan, porque son demostrativos de que, con atención y apoyos, los jóvenes de Yucatán, especialmente en comunidades marginadas, pueden enaltecer sus valores y mentes con actitudes creativas.

Del conocimiento de las maderas, del tallado, han derivado a la fabricación de instrumentos mayas como los tunkules y zacatanes, que nacen de sus manos en formas y con estructuras sonoras diversas. De ahí, al estudio de percusiones, el ensamble de sonidos, la incorporación de la lengua maya y el español, ha surgido una nueva creación, en este caso colectiva: el grupo de los Maya Paal, que este pasado día 7 de mayo fue el opening en el gran festival de música regional, con elementos locales, que se presentó en el Centro Cultural Olimpo.
En lo que fue su primera y muy exitosa presentación, el grupo recibió el fuerte aplauso de un público sorprendido por esta grata e interesante actuación, procedente de una pequeña comunidad: Cacao, ubicada en el Municipio de Abalá, cuna de un olvidado gran maestro, reconocido fuera de Yucatán como uno de los cinco grandes compositores de la música en México, que no ha recibido en su tierra yucateca el reconocimiento a sus méritos. Estamos hablando nada menos que del Maestro Don Daniel Ayala Pérez. Los liderazgos “culturales” se tornan al parecer en manejadores y usuarios de nóminas. No se perciben proyectos que eleven y difundan la cultura, ni de nuestras raíces mayas, ni de las mestizas.
El motor de este movimiento cultural, y su principal impulsor, ha sido y es el escultor Arsenio Rosado Manzanero, oriundo de Abalá.
Durante el evento, los muchachos activaron sonidos como: pájaros, sonajas, caracoles, silbatos, palo de lluvia, tunkules, zacatanes, rascabuches y voces. Fue su primera actuación pública en un ensamble musical, en el que también participaron ADN Maya, de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo; Mak’ool Paal con integrantes de varios municipios del Estado; Paaxiltronic, y Las hijas del Rap, este último conformado por cinco integrantes, cuatro actuando y una danzando. El Mtro. Russel Montañez Jure, Director de la Orquesta de Cámara de Mérida, fue el encargado de realizar el ensamble musical.

Maya Paal, desde Cacao, en Abalá, hace su parte en mantener encendida la antorcha cultural recibida de sus antepasados.
¡Enhorabuena!
Salvador Aliu
salvador_aliu@hotmail.com





























