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IX
PITAHAYA
TROPICALMENTE mía…
Oh tu color, oh tus matices varios.
Tus veinte mil retinas
–vértice de tus ojos apagados–
en tu carne hormiguean
como relámpagos.
Flor y Fruto.
Alegría rumorosa
pudo haber sido
en los ojos de Góngora.
Blanca.
Roja.
Se me rompe en las manos,
hacia el camino de la boca,
como puntas de lengua
la multiplicación de tus facetas.
Pitahaya
tropicalmente mía.
Relámpago bicolor.
Clemente López Trujillo
Continuará la próxima semana…





























