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HE llegado a la sombra campesina
buscando paz. El pueblo se engalana
con banderitas de papel de china
y alborota rebumbios de jarana.
Yo vengo a la remonta. Necesito
ser bueno, engordar mi sangre flaca,
un sombrero de palma en triangulito,
una choza en el cerro, y una hamaca.
Vine a desanudarme la corbata
del smoking que usé por mi ceguera.
Quiero calzar de nuevo mi alpargata,
Vestirme de calzón y guayabera.
¡Estar solo!… Vivir sin la mentira
de la ciudad, que llena de negrura,
y hacer con mis laureles y mi lira
un pobre montoncito de basura.
Tenderme al sol para que el sol caliente
lo que mató la sombra ciudadana,
y cantar en el bosque únicamente
cuando me dé la regalada gana.
MIRA: no soy el mozo alebrestado
que en el recodo del camino un día
te hizo morder la carne del pecado
y el dulce corazón de la sandía.
Inclínate al recuerdo. Tu rebozo
complicó mi destino en los eriazos.
Tus cántaros volvían de mi pozo
como niños llorando entre tus brazos.
Esa vez te besé con alborozo,
te hablé de la ilusión de hacerte mía,
y el agua de tus cántaros caía
en el ánfora nueva de mi gozo.
Hay algo tuyo que juraste mío
cuando partí para buscar la gloria
sin ver que la dejaba en mi bohío,
llorándome en el agua de la noria.
Al volver te miré mansa y sombría
con un muchacho de mi nombre al lado.
Tu plácido marido no entendía
por qué el niño era rubio y él tostado.
A esta mujer –me dijo mi afligida
preocupación– la quiero y la respeto.
No intentaré dañar su mansa vida
ni la envenenaré con un soneto.
Pero el aire, la siesta, los rumores,
las gallinas, el gallo prepotente,
la resolana, pájaros y flores,
me hacen soñar en ti, pérfidamente…
¡Retírate, Luzbel, a mi conjuro!…
¡Vade retro, Satán, claro demonio!…
¡Yo quiero ser varón fuerte y seguro,
algo entre San Francisco y San Antonio!
¡Compréndeme, mujer!… Esta locura
clava en la carne vil sus alfileres…
¡Quiso puerto mi barco de aventura
y naufraga en la costa de Citeres!…
Y perdona, por eso, si te llamo
para calmar mis ímpetus aviesos.
Urgido por el trópico, reclamo
la parte que me toca de tus besos.
Miguel Ángel Menéndez
Continuará la próxima semana…





























