Beneficios de tener un perro en la adolescencia

By on septiembre 17, 2021

La adolescencia es una época crítica de la vida; los adolescentes intentan encontrar su propia voz, su identidad. Este proceso muchas veces es confuso, traumático, y a veces solitario.

Un perro es un buen amigo para un adolescente porque es incondicional. En esta etapa, los jóvenes suelen necesitar apoyo y cariño, los perros están ahí siempre, tanto en los buenos como en los malos momentos, y nos ayudan a ser más felices. En esta difícil época de la vida, un perro puede ser un gran aporte a la vida de un hijo y su familia.

Durante la adolescencia, los conflictos con padres y amigos son frecuentes. Las dudas, los malestares, y sobre todo sentirse juzgado por los padres y por el resto del mundo son emociones muy habituales. Un perro acompaña, ofreciendo confianza y cariño. Por supuesto que un can no va a evitar esos momentos difíciles, pero sí los harán menos duros con su ternura y compañía. Como padres y madres, ofrecer a un hijo esta posibilidad puede ser una buena decisión en esta etapa.

Los perros pueden mejorar la salud de los adolescentes. En muchas ocasiones tienen una vida estresante o sufren ansiedad, y entonces los canes obligan a sus dueños a hacer deporte. Según algunos estudios, los adolescentes con perros hacen unos 15 minutos más de deporte al día, contribuyendo a la reducción de la ansiedad y el estrés.

Labradores, Bóxer, Beagles, Terranova y Collies son sólo algunos ejemplos de razas que aman a las personas jóvenes.

Como padre o madre, al tomar una decisión como esta suelen aparecer sentimientos encontrados. Por un lado, la felicidad y alegría de incorporar a este nuevo miembro a la familia (con todo lo que ello significa para los hijos); por otro, pensar en cómo adoptarlo y después criarlo.

Hay varias opciones, siendo la más sencilla usar Internet. Hay muchos grupos en Facebook y otras redes sociales. Pero quizás la mejor opción (porque aun eligiendo un perro por Internet, deberás luego visitarlo) sea acudir a un refugio personalmente.

El contacto con los perros puede ser esencial a la hora de elegir a su nuevo compañero. Además, es una buena oportunidad para conocer el trabajo que con enorme amor se hace en los albergues. También puede servir para que se hagan consientes de la importancia de cuidar a un animal, además de comprender mejor el acto de amor que está emprendiendo junto a su familia.

Para poder llevar al perro a casa, se deben cumplir algunos requisitos:

  • Certificar mayoría de edad
  • Completar el cuestionario de solicitud.
  • Recibir la visita de los miembros de la Protectora en el hogar.
  • Firmar el contrato de adopción.

Estas ONG por lo general solo cobran por los gastos básicos: vacunas, desparasitaciones, etc.

Llevarlo a una primera consulta veterinaria y asegurar todas las vacunas y revisión médica es algo obligatorio.

Durante esta bonita y difícil época, es importante que los jóvenes se rodeen de energías positivas. Adoptar un perro es un acto de amor que puede ayudar en la adolescencia pues su cuidado puede suponer un gran aprendizaje sobre bondad, amor y compromiso. Este fiel amigo puede ayudar, aún en los momentos que, como padres o madres, toca ponerse estrictos.

Puede ser un motivo de encuentro y un bonito proyecto común. Los juegos, la organización de los cuidados, las experiencias compartidas pueden unir a la familia. Todo esto unido a la tranquilidad de saber que la adolescencia de los hijos será acompañada por uno de los amores más puros de la vida: el de un perro.

Dra. Carmen Báez Ruiz

drabaez1@hotmail.es

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