Cinema Strangiato

By on septiembre 17, 2021

Perspectiva – Desde Canadá

XXXIX

En estas columnas he manifestado mi devoción por Rush, así como mi pesar ante el fallecimiento de Neil Ellwood Peart, poeta y magnífico baterista de la banda canadiense. En un libro también registré mis experiencias al asistir a uno de sus conciertos, en 2007, durante la gira de promoción del disco Snakes & Arrows.

Lamenté que en 2015 Rush bajara el telón en el marco de la gira R40: después de esos conciertos no habría más, pues la exigencia era demasiada para todos, en particular para Neil, quien deseaba retirarse a descansar y gozar la vida junto a su esposa y su nueva hija. El destino le tenía reservado otro futuro, volviéndolo inmortal en el momento en que exhaló su último suspiro en 2020.

Hace unos meses descubrí en Twitter, en el grupo de seguidores de la banda, el anuncio del reestreno por una única noche de Cinema Strangiato, documental del director Dale Heslip, originalmente lanzado en 2019, dizque para «conmemorar el cuadragésimo aniversario del lanzamiento de Moving Pictures«, célebre álbum que propulsó al estrellato a Rush.

Su director ha trabajado con la banda desde 1996, cuando dirigió un par de videos promocionales del disco Test for Echo: Driven y Half The World.

Posteriormente, Dale filmó los conciertos de las giras de Clockwork Angels (2013) y R40 Live (2014), el documental Time Stand Still (2016), hasta llegar a Cinema Strangiato. En 2019, cuando se estrenó este filme, también solo una noche, no alcancé a verlo. Si la memoria no me traiciona, se ofreció en Cinépolis, pero no logré asistir a verlo.

Después del fallecimiento de Neil he leído mucho, aunque aún no lo suficiente, de él, sobre él y sobre la banda. Penosamente he encontrado que, después de Signals (1982), ni siquiera he dedicado el tiempo necesario a leer todas las letras de los discos subsiguientes de la banda: si bien conozco las canciones, no me sé las letras como las de todos los discos anteriores al mencionado.

Lo anterior, he comprobado, me ha impedido apreciar todo lo que Rush, musical y literariamente logró desde ese año y hasta el 2012, con el lanzamiento de su álbum número 19, Clockwork Angels. Algunas de las letras en los discos intermedios, y en este que es el postrero, han adquirido mucha mayor resonancia para mí conforme ha transcurrido mi vida.

Force Ten, Ghost Rider, Driven, Nobody’s Hero, The Garden, todos estos temas guardan significados y presentan destellos personales de Neil en cada una de sus letras, introspecciones, hallazgos y remembranzas; todas las canciones, en todos esos discos, merecen más atención porque permiten comprender cómo estos genios daban rienda suelta a sus inquietudes, obteniendo a cambio joyas musicales que algunos atesoraremos hasta el final de nuestros días.

Hago votos por aprenderlas, hacerlas parte de mí, como una manera de homenajear a estos grandes artistas.

Pero divago…

No presté mucha atención a la publicidad sobre Cinema Strangiato… hasta que el remordimiento de conciencia y el imperioso deseo de verlos interactuar juntos, aunque fuera en un documental -una sutil manera de presentar mis condolencias-, me agobiaron.

Decidí acudir a verla.

En primer lugar, no había asistido a una sala de cine desde diciembre del 2019, en esa rutina muy nuestra con mi amado xtup. La pandemia se ha encargado de que hubiera que pensarlo y repensarlo antes de asistir a una sala, lo mismo en México como por estos rumbos, so pena de pagar el precio en moneda virulenta.

El proceso para adquirir el preciado boleto, y la continuación de esta historia, continuará la próxima semana.

Les dejo Driven para que disfruten…

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