Visitas: 19

XLVIII
A MI MADRE
Cuando estoy muy contento, madre mía,
vuela hacia ti mi alegre pensamiento;
y es como un rayo del fulgor del día
y es como nota musical del viento.
Cuando estoy, madre mía, muy contento,
te busca ansiosa mi cálida alegría,
y eres en ella como flor de un cuento,
como una evocación alada y pía.
Si estoy triste, también hacia ti corre,
como herido falcón que huye a la torre,
mi pensamiento en busca de tus huellas.
Y eres entonces como voz antigua
que reza una oración y me santigua
en la noche callada y sin estrellas.
Alfredo Aguilar Alfaro
Continuará la próxima semana…





























