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Remembranza

ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA
En el teatro más grande de Cuba, el teatro “Karl Marx”, leí mi poema dedicado al “Bolero”, y conduje las presentaciones de la Delegación Mexicana durante el Festival Internacional “Boleros de Oro”. Agradezco tanto al Dr. José Loyola Fernández, doctorado en Música en el Instituto Chopin de Polonia, batuta en los mejores teatros dirigiendo las filarmónicas de muchos países europeos, presidente y organizador del festival “Boleros de Oro”, desde su primera presentación hasta la fecha. El Dr. Loyola ha venido a Mérida en tres ocasiones, invitado a dar conferencias y a dirigir su “Charanga de Oro” en los festejos de la fundación de Mérida, siendo mi amigo durante más de 30 años, y vicepresidente primero de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba). Ahí presenté al pianista brasileño Taiguara da Silva y su canción “Anita”, con letra en español de mi autoría. Prácticamente Taiguara se quedó en Cuba, hasta su fallecimiento.
El Teatro Karl Marx, el mayor teatro de la isla, considerado el Teatro de los Grandes Acontecimientos de Cuba. Se funda: 1975, con sede en: Calle 1era. y 10, Miramar, Playa, en La Habana.
El teatro Karl Marx es un teatro muy importante en la vida cultural de los habaneros. Su sala es de grandes proporciones, con capacidad para más de 5,500 butacas. Se utiliza habitualmente para grandes espectáculos, donde se incluyen variedades nacionales e internacionales. Es además usado para la celebración de grandes conciertos de artistas nacionales e internacionales, trovadores como Carlos Varela, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, entre otros compañeros cubanos.
El Teatro Karl Marx, antiguo Teatro Blanquita, abrió al público el 30 de diciembre de 1949, con el espectáculo norteamericano De París a New York, de la compañía de revistas de Lou Walter. El entonces Senador de la República Alfredo Hornedo Suárez hizo construir posteriormente el más grande teatro del mundo, entonces con una capacidad de 6 750 butacas, con el nombre de Teatro Blanquita en honor a su esposa. Por razones económicas, su cierre se produjo en 1955.
En los inicios de la década del 60 el Blanquita se convirtió en el Teatro Charles Chaplin, y el 17 de diciembre de 1975, fecha en que se inicia el histórico Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, pasa a nombrase Teatro Karl Marx.
A partir de entonces, hasta 1976, bajo el auspicio del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, fue testigo de importantes reuniones del Gobierno, del Partido, el Estado y las organizaciones de masas; de las actuaciones de Joan Manuel Serrat, la del Conjunto de Danzas Yugoeslavas Suetozar Markovic, y el Conjunto Nacional Polaco de Danza y Canto Mazowsze, así como otras estrellas internacionales. Desde 1977 se han realizado en el Teatro Karl Marx los Concursos de Música Adolfo Guzmán.
En el 2003, esta institución se convirtió en el Complejo Cultural Karl Marx, y continúa siendo la sede de los grandes eventos políticos, sociales y culturales del país. Se le conoce también como Teatro de los grandes acontecimientos.
Desde su fundación como Teatro Blanquita, por sus escenarios han desfilado figuras de renombre internacional como Agustín Lara, Rita Montaner, Antonio y Manolo Paso, Benny Moré, la orquesta de Pérez Prado, el Royal Ballet de Londres, y el Ballet Nacional de Cuba, entre otros.

Pisamos su foro a lleno completo en 1994, cuando el Festival Internacional “Boleros de Oro” se dedicó al maestro Vicente Garrido, de México. Me tocó presidir la Delegación de México compuesta por el maestro Vicente Garrido, homenajeado por su trayectoria musical; Amparo Montes, Oscar Chávez, el trío Los Caminantes; Amparo Ochoa. De esta tierra Maya nos acompañaron Ileana Cortés Alayola, Filiberto Aguilar, Maricarmen Pérez y Addy Victoria Campos.
Nos alojaron en el hotel Capri de La Habana, y el colofón fue una cena de Gala que ofreció el Embajador de México en Cuba, Mario Moya Palencia, con la delegación mexicana y 30 artistas invitados al Festival. Ahí descubrimos que nuestro embajador era un magnífico pianista al deleitarnos por 20 minutos con música clásica, y después como pianista acompañante de Isolina Carrillo y Amparo Montes. Demostró su calidad de acompañante de boleros mexicanos y cubanos con gran profesionalidad, contando como invitados especiales del Gobierno cubano, como el comandante en jefe Fidel Castro, su hermano Raúl, Osmani Cienfuegos, Abel Prieto, y otros miembros del gabinete del gobierno cubano. Nos felicitaron por la Delegación presentada por México.
Momentos de gloria en la mente de los que amamos la música cubana y mexicana, en unión de estos dos países hermanados por la música. Abur.
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