Visitas: 5

Rafael Otero Dondé
No quisiera morir, amiga mía:
la copa del placer aún está llena;
brinda un consuelo para cada pena,
para cada dolor una alegría.
Yo no quiero morir; si acaso un día
me ves rendido en la batida arena
dime piadosa con tu voz serena:
”no te vayas, no es tiempo todavía”.
No te vayas, que siempre en el camino
hay, entre cardos, purpurinas rosas;
contra falsos profetas el destino;
Sobre el abismo, nubes vagarosas;
y sobre el ronco, hirviente remolino,
gayas girando libres mariposas.
La Revista de Yucatán. Mérida, tomo XII, año III, núm. 1080, 16 de febrero de 1919, segunda sección, p. 6.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]




























