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La capacidad vocal de Ronnie James Dio sigue trascendiendo en el tiempo. A 12 años de su sensible fallecimiento, su obra sigue siendo analizada, por ejemplo, por prestigiosas cantantes de ópera como Elizabeth Zharoff, Beth Roars y Bethany Hickman, quienes quedaron fascinadas por la genialidad de este músico estadounidense de origen italiano.
Continuando con el análisis de los discos perfectos donde participó este hombre de cuerpo pequeño, pero inmenso como cantante y compositor, llegamos a la siguiente etapa de su brillante trayectoria profesional: cuando une fuerzas con los miembros originales de Black Sabbath, el guitarrista Tony Iommi, el bajista Terry ‘Geezer’ Butler y el baterista Bill Ward, para ocupar el lugar dejado por Ozzy Osbourne, quien fue despedido.
No era una tarea fácil. Con Ozzy, los “Príncipes de la Oscuridad” estaban de picada. La llegada de Ronnie vino a inyectar un ánimo creativo que permitió la creación de “Heaven and Hell”, uno de los álbumes más importantes de su historia.
Publicado el 18 de abril de 1980, este disco significó el renacimiento artístico de grupo. Todas y cada una de las canciones incluidas son de primer nivel: la voz de Dio, la potente base rítmica de Geezer y Ward, más las electrizantes guitarras de Tony Iommi, convierten esta obra en un manjar de dioses. Sin duda, hablamos de uno de los mejores discos de heavy metal de todos los tiempos.
Lo que casi nadie cuenta es que “Heaven and Hell” significó un gran regreso para Black Sabbath, alcanzado el puesto 9 en el Reino Unido y 28 en los Estados Unidos, convirtiéndose en su álbum de estudio más exitoso en listas desde “Sabotage” de 1975. En Estados Unidos vendió más de un millón de copias, ganando su correspondiente Disco de Platino; en el Reino Unido fueron más de cien mil, otorgándoles el Disco de Oro, al igual que en Canadá, donde fueron comprados más de 50 mil discos. Curiosamente, en Japón, 5760 metaleros fueron los que adquirieron sus vinilos ese 1980.
Penosamente, al dejarse de lado las certificaciones oficiales, no se sabe con certeza cuantos álbumes vendió a nivel global. Estimaciones de gente de la industria e historiadores del rock consideran que las ventas mundiales reales son bastante superiores debido a las ventas en Europa continental, Australia, México y América Latina, además de las numerosas reediciones aparecidas durante más de cuatro décadas. Aunque no existe una cifra mundial oficial aceptada universalmente, lo que es real es su posición como el tercer álbum más vendido de Black Sabbath, solo detrás de “Paranoid” y “Master of Reality”.

Si con “Heaven And Hell” Dio ayudó a inaugurar la “Segunda Edad de Oro” de Black Sabbath, con “Mob Rules” pudo desarrollar más a fondo sus letras, de por sí increíbles dentro del mundo de la magia, la fantasía, a un lado más siniestro que, complementadas con la contundente propuesta sonora, presentaron uno de sus trabajos más oscuros y épicos.
Lanzado el 4 de noviembre de 1981, este segundo álbum de estudio de Ronnie James Dio con Black Sabbath solo contó con dos miembros originales: Tony Iommi y Geezer Butler, pues Bill Ward decidió abandonar al grupo, al no soportar continuar sin su compadre Ozzy Osbourne. La responsabilidad de las percusiones recayó en Vinnie Appice, hermano menor de Carmine Appice, por lo que el poder y la contundencia siguieron presentes.
Analizado a conciencia y con el paso de más de 4 décadas, es por derecho propio uno de los discos más sólidos y pesados de toda la etapa Dio, con clásicos monumentales como “The Sign of the Southern Cross”, “Turn Up the Night”, “Mob Rules” (con todo y su alucinante intro “E5150”), “Country Girl”, “Voodoo” y “Falling off the Edge of the World”.
“Mob Rules” no alcanzó el impacto comercial de “Heaven and Hell”, pese a tener buenas posiciones en listas, como el 12 en el Reino Unido, 29 en el Billboard d ellos Estados Unidos, 19 de Canadá, ingresando además en listas de Suecia, Finlandia, Nueva Zelanda y los Países Bajos. Tras su lanzamiento, el disco vendió 672 mil copias a nivel global.
La gira de “Mob Rules” dio origen al famoso álbum “Live Evil”, el último álbum de Ronnie James Dio antes de su salida de Black Sabbath en 1982. Trabajar la grabación, rodeados de tensiones en el estudio, propició no solo el rompimiento de aquella formación, también afectó la calidad de producción, por lo que en su momento no logró el éxito esperado, pese a ser el primer álbum en vivo oficial de Sabbath. Alcanzó el puesto número 37 en el Billboard de lo Estados Unidos y el 13 en el Reino Unido, una recepción comercial bastante buena para un disco en concierto de heavy metal.
Por muchos motivos, no se sabe con certeza cuántas copias vendió “Live Evil”, no existen registros oficiales, a excepción de Japón, que registró el año de su lanzamiento ventas de 6080 vinilos. Debido a las posiciones reales en listas y que los discos en vivo normalmente venden menos que los de estudio, se cree que al menos fueron 950 mil copias.

Aunque “Live Evil” no fue el mayor vendedor de Black Sabbath, muchos seguidores de la etapa Dio lo consideran un documento histórico fundamental que captura a la banda en el punto más alto de la gira de “Mob Rules”. De hecho, en México es una pieza de colección muy apreciada en su edición original de vinilo de funda doble, con atractivas fotografías de los integrantes en plena acción y los créditos correspondientes.
Ronnie se enfureció cuando descubrió que su nombre aparecía como Ronnie Dio, cuando Tony Iomi y Geezer Butler sabían que su nombre artístico era Ronnie James Dio.
“Live Evil”, pese a todas estas circunstancias desafortunadas, pese a la mezcla y la producción, es muy apreciado al ser el último lanzamiento de Black Sabbath con Ronnie James Dio. Por eso suele verse como el cierre de la primera y legendaria etapa con él en la banda.
Por último, simplemente recordar que el productor de “Heaven and Hell” y “Mob Rules” fue el gran Martin Birch, quien sumó a su brillante palmarés estas grabaciones históricas.
Continuará…

https://www.youtube.com/watch?v=uWAhd4KkVUU
RICARDO PAT





























