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Ramón Aldana
A orillas de una fuente bullidora
una blanca, bellísima azucena
en su tallo columpiase serena
al suave albor de la naciente aurora.
El cenzontle con voz encantadora
la consagra sentida cantilena;
y ella orgullosa con su aroma llena
el aura matinal que la enamora.
La azucena eres tú; la clara fuente
imagen es de tu tranquila vida,
es tu virtud el aura perfumada:
el albor de la aurora transparente
la lumbre de tus ojos bendecida
yo… el cenzontle que canta en la enramada.
Diciembre 31 de 1868
Álbum Meridano. Semanario de Ciencias, Literatura y Artes. Mérida, año 1, núm. 1, 14 de marzo de 1869, p. 14
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]





























