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Elige el Mejor Veterinario para tu Compañero de Vida

Es importante tener confianza en el profesional que se elija para atender a nuestros animalitos, porque en éste se pondrá toda la seguridad sobre la salud emocional y física del animal.
Son pocas las personas que tienen la suerte de tener a un veterinario de absoluta confianza. Un veterinario que sabes que haría todo lo que está en sus manos por ayudar a tu perro o gato, que no te pone pretextos de horarios o que no te contesta el teléfono. Un veterinario que en cuanto llegas al consultorio sientes que todo está bien. Nunca cometas el error de intentar buscar un veterinario cuando lo necesites. Adelántate a los acontecimientos no deseados y busca un buen veterinario para tu animalito antes de que tengas la necesidad de acudir a él.

Esto es importantísimo cuando tienes un animalito. Es lo mismo que tener un doctor de confianza o un pediatra para tus hijos.
Aquí te dejamos algunos puntos que debes considerar cuando busques y encuentres a un veterinario para que puedas saber si él es el indicado o hay que seguir buscando:
Comienza por pedir recomendaciones a amigos, familiares o vecinos, preferentemente aquellos que son dueños de un perro. Pregúntales sobre sus propias experiencias con el veterinario de su mascota.

¿Es amable con su animalito? Le cae bien a tu perro. Este punto es un poco engañoso porque muchos perros, si se sienten mal o están lastimados, es probable que no se dejen agarrar ni por ti. Sin embargo, en una situación normal, tu perro no chilla como loco o le tira la mordida (a menos de que sea agresivo en general) y hay veces que hasta le mueve la cola. Mi perro, por ejemplo, corre de emoción cuando ve al suyo.

¿Escucha pacientemente y es fácil hablar con él? Es fácil saber cuándo alguien te cae bien: te puedes relajar, puedes decirle más cosas, no te intimida, no te sientes incómodo ahí. Esto es importante, pues tendrás mucho de qué hablar con él, y si sientes que no le puedes contar las cosas o que no te entiende o, peor aún, que no te pone atención, tal vez no sea el indicado.
¿Habla con sus clientes en términos fáciles de entender? Siempre te explica qué tiene tu perro y te da opciones de tratamientos. Cuando le cuentas los síntomas y él encuentra lo que sucede, siempre te explica qué es, por qué le dio y los diferentes tipos de tratamientos para que tú con él elijan el que es mejor.

Antes de revisar, inyectar o cualquier otra cosa, siempre te explica qué es lo que le va a hacer para que estés enterado y para que no te asustes. Esto es importante, pues así puedes conocer más y ayudarle si sabes que hay algo que puede poner nervioso o asustar a tu perro. Tu veterinario debe tomarse el tiempo de oír todo lo que tienes que decir, te debe dejar hacer preguntas y contestarlas, por más tontas o ridículas que puedan sonar.
¿Cuál es el horario de atención? ¿Es compatible con tu horario? ¿Tienen servicio de urgencias 24 horas? En caso afirmativo, ¿las atienden directamente o las refieren a otro centro veterinario?

Te da su número celular. Por si tienes una emergencia o una duda, y no son horas de consultorio. Es más, hay algunos que te pueden ayudar vía Whatsapp. Aquí queda de tu lado no abusar de este privilegio y no estarlo molestando diario con dudas o preguntas.
¿Cuál es el tiempo de espera medio para una visita rutinaria (no emergencia)? ¿Qué servicios adicionales ofrecen (por ejemplo, peluquería canina, adiestramiento, etc.)?
¿Cuáles son los costos de las visitas al veterinario y las revisiones anuales? ¿Y de los productos/servicios de cuidado estándar, como las vacunas, las pruebas del parásito del corazón y la esterilización/castración?
Con la economía actual de nuestro país, muchas veces no se tiene dinero ni siquiera para ir uno mismo al médico. Pensar en pagar $500 pesos en una consulta veterinaria para muchas personas no es una opción. ¿Pero sabías que la diferencia entre un buen veterinario y uno malo es la vida de tu mascota? Si piensas en este pequeño detalle, seguro pensarás dos veces antes de escoger un veterinario únicamente basándote en el precio.
¿Acepta la cobertura proporcionada por el seguro de tu mascota (si tienes seguro o estás planeando contratarlo)? ¿Hay varios veterinarios en la clínica? Si solo hay uno, ¿quién se hace cargo de las mascotas cuando el veterinario no está?
No te regaña. Nada peor que un veterinario que te quiere aleccionar. Hay una diferencia entre explicarte cómo debes hacer algo y regañarte.
Recuerda que tú eres el mejor defensor de tu perro; así que si tú no te sientes cómodo con la manera de trabajar del veterinario, es probable que tu perro tampoco.
Es probable que, en caso de adquirir un perro o gato de un refugio de animales, ellos tengan relación con los veterinarios de la zona y te puedan dar buenas referencias de confianza. Para más seguridad, asegúrate de verificar esas referencias por ti mismo.
Si te estás mudando a una zona nueva, pregunta a tu veterinario actual si te puede dar el nombre de un colega de profesión, o de una clínica veterinaria de confianza.
Si es posible, elije un veterinario que esté cerca de casa. Acortar todo lo posible los paseos en coche ayudará a minimizar el estrés de tu animalito, especialmente si está herido o enfermo.
Haz una visita a la clínica u hospital. Durante la visita, toma nota del ambiente general de la clínica. ¿Es la sala de espera amplia, limpia y organizada? ¿El edificio está libre de olores fuertes o desagradables? ¿El personal es amable contigo y con tu animalito?

Una cosa importante es pedir título y cédula profesional, ya que desafortunadamente estamos rodeados de gente sin escrúpulos que usurpan esta noble profesión.
Los otros clientes que has visto en el consultorio lo aman. Este es un gran indicador cuando vas con un veterinario nuevo. Si notas que las demás personas ahí lo quieren, lo saludan con emoción y te dan buenas referencias en la sala de espera, esto le suma muchos puntos.
Confía en tus instintos. Incluso si un veterinario viene altamente recomendado, puede no ser el más adecuado para ti o para tu mascota. Tómate el tiempo necesario para investigar y hacer preguntas antes de que necesites los servicios de un veterinario; esto ayudará a establecer una relación positiva con el médico adecuado y asegurará una mejor experiencia para tu animalito.
A ningún animal le gusta quedarse en el hospital y a ningún dueño le gusta dejar a su mascota, pero hay veces que es inevitable y, cuando esto pasa, lo mejor es que sientas que tu amiguito se queda en buenas manos.
Afortunadamente, tengo la fortuna de estar rodeada de personas de esta noble profesión que son los mejores seres humanos para mí y mis animales de compañía. Deseo de corazón que igual las tengas.
Dra. Carmen Báez
Presidenta
El Muro Mérida A.C.





























