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Steve Vai, virtuoso visionario de la guitarra

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Steve Vai ocupa un lugar muy especial en la historia de la guitarra eléctrica. Aunque muchos lo conocen por su asombrosa técnica, su verdadero legado va mucho más allá de la velocidad o el virtuosismo. Es uno de esos casos poco frecuentes en la historia del rock: un guitarrista admirado no sólo por los aficionados, sino también por otros guitarristas de élite.

Su combinación de técnica, creatividad, conocimiento teórico y capacidad para expandir los límites del instrumento le ha ganado el respeto de prácticamente todos sus colegas. Antes de Vai, muchos guitarristas destacados eran admirados por su habilidad técnica o por sus canciones. Steve Vai logró combinar ambas cosas con una visión artística muy personal, pues sus composiciones suelen mezclar rock, música clásica, jazz, elementos progresivos y una gran carga emocional.

Durante su adolescencia recurrió a Joe Satriani, otro músico virtuoso e hipercreativo, para aprender nuevas técnicas. Al trabajar junto a Frank Zappa (de 1980 a 1983) logró desarrollar una capacidad extraordinaria para interpretar piezas extremadamente complejas, a tal grado que Zappa lo llamaba su «pequeño virtuoso italiano» y le asignaba partes de guitarra que otros músicos consideraban prácticamente imposibles.

Desde su debut con Frank en el álbum “Tinsel Town Rebellion” (1981), participó en otros cinco discos de estudio: “Shut Up ‘n Play Yer Guitar” (1981), “Shut Up ‘n Play Yer Guitar Some More” (1981), “You Are What You Is” (1981) – donde fue acreditado como ‘abusador de la Strato’–, “Ship Arriving Too Late to Save a Drowning Witch” (1982) – donde estuvo a cargo de ‘las partes imposibles de guitarras’– y “The Man from Utopia” (1983).

En la escuela de Zappa innovadoras técnicas de guitarra solista, especialmente dentro del rock y el metal, se popularizaron gracias a Vai: el uso expresivo de la palanca de vibrato, los armónicos artificiales, los amplios intervalos melódicos, los fraseos inspirados en la voz humana, la combinación de precisión técnica y teatralidad escénica.

Todo lo anterior formó parte de su primer disco como solista, “Flexable”, que grabó de manera independiente de abril a noviembre de 1983, lanzándolo oficialmente en enero de 1984. Si bien es un trabajo interesante que no pasó desapercibido debido a la fusión de rock, jazz, música experimental, psicodélica y astral, además de las guitarras, sintetizadores, cajas de ritmo, saxofones, campanas, clarinete, flauta, vibráfono, violines, baterías programas, coros, bajo, percusiones e incluso efectos de sonido, no logró éxito económico. En temas como “Little Green Men”, “Viv Woman”, “The Attitude Song” y “Call it Sleep”, queda reflejado su talento.

A finales de 1984, recibió la invitación de ex vocalista de Rainbow y The Michael Schenker Group, Graham Bonett, para unirse a Alcatrazz, tras el despido del vikingo Yngwie Malmsteen.

Pese a estar trabajando en el material que conformaría su segundo álbum como solista, aceptó el reto, ayudando a crear los nueve temas que formaron parte de la segunda placa de estudio de Alcatrazz, “Disturbing the Peace” (lanzado el 26 de febrero de 1985), un excelente trabajo con temas monumentales como “God Blessed Video”, “Wire and Wood”, “Will You be Home Tonight” y “Desert Diamonds”, que lamentablemente no recibió la recepción que merecía.

Vai acompañó al grupo en la correspondiente gira que culminó el sábado 18 de agosto de ese año en un concierto realizado en San Antonio, Texas, para despedirse de ellos, para continuar con su trabajo solista. Esto no impidió que, cuando Bonnet le pidió ayuda para enseñar a su reemplazo Danny Johnson partes de guitarra de algunas canciones, aceptara, demostrando con ello que, además de talentoso como músico, también era un colega solidario.

Steve Vai debió pausar las sesiones de grabación de su segundo disco de estudio, para participar en las grabaciones de los álbumes “Disturbing the Peace” de Alcatrazz y “Eat ‘Em and Smile” y “Skyscriper” de la David Lee Roth Band. Con el primero logró reconocimiento de la crítica especializada más no éxito comercial, mientras que los dos con el ex vocalista de Van Halen sí fueron rutilantes éxitos en listas y ventas.

Joe Satriani declaró en numerosas ocasiones que Steve fue uno de sus alumnos más sobresalientes, señalando que desde muy joven poseía una disciplina y una imaginación musical excepcionales. En entrevistas, Satch ha comentado que Vai no se limita a tocar la guitarra; la utiliza como una herramienta para expresar ideas musicales complejas y emociones profundas, algo que lo distingue incluso entre los virtuosos.

De hecho, la filosofía de Vai suele enfatizar que la técnica debe estar al servicio de la expresión artística, no ser un fin en sí misma. Esta convicción fue la columna vertebral para su segundo álbum solista de estudio, grabando en su propio estudio casero The Mothership, un edificio de 150 m², junto al bajista Stu Hamm, el baterista Chris Frazer, el tecladista David Rosenthal, y su entonces novia Pia Maiocco, quien también aportó algo de teclados.

Sin embargo, nuevamente debió pausar su labor cuando David Lee Roth, ex cantante de Van Halen, a finales de 1985 lo invitó a sumarse a su nuevo proyecto de súper grupo donde también participarían el virtuoso bajista de Talas, Billy Sheenan, y el sobresaliente baterista Gregg Bissonette. Steve dudó en aceptar: desde 1982 intentaba dar forma a su disco. Pero la tentación de trabajar con el prestigioso productor Ted Templeman y el suculento sueldo ofrecido por Diamond Dave lo convencieron.

Con David Lee Roth grabó dos excelentes álbumes de estudio: “Eat ‘Em and Smile” (1986) que llegó al puesto 4 en la Lista de Billboard, vendiendo más de dos millones de copias en los Estados Unidos, y “Skyscraper” (1988), que también vendió dos millones de copias en Norteamérica, alcanzado la sexta posición en Billboard, además de embarcarse en las correspondientes giras en estadios repletos.

Steve agradeció a Lee Roth todo, pero quería retornar al estudio para concluir “Passion and Warfare”, pues estaba convencido que sería una obra maestra del rock instrumental.

Su mentor Frank Zappa decidió lanzar en abril de 1988 el álbum en vivo “Guitar”, grabado en sesiones efectuadas entre 1981 y 1984, donde Steve Vai tuvo importante participación. Zappa siempre elogió a Vai, al quien contrató cuando este tenía veinte años, siendo conocido en su banda como “Stunt guitarist”, algo así como ‘guitarrista de acrobacias”, porque podía interpretar pasajes que otros músicos consideraban prácticamente imposibles. Frank llegó a afirmar que ‘el pequeño’ Stevie era capaz de tocar cualquier cosa que pudiera escribirse sobre una partitura, una valoración extraordinaria viniendo de uno de los compositores más exigentes de la música contemporánea.

En ese momento, Steve apenas estaba registrando la labor de 15 coristas para integrarlos en algunos temas, cuando nuevamente el destino pareció entrometerse.

Una vez más su teléfono sonó. Esta vez era el ex vocalista de Deep Purple, David Coverdale, actual líder de Whitesnake, quien solicitaba sus servicios para concluir su octava placa de estudio, ya que su guitarrista titular, Adrian Vandenberg, había sufrido una lesión en los tendones de una mano.

¿Qué debía hacer? Le resultaba chocante que, mientras desarrollaba algo tan importante como el disco que debía terminar, surgiera una propuesta tan seductora: trabajar con una de las voces más reconocidas del rock internacional y el sustancioso beneficio económico, sin olvidar el aprendizaje que sabría tendría trabajando con los productores Mike Clink y Keith Olsen.

YouTube Video

https://www.youtube.com/watch?v=ylD2re2zFVY

Continuará…

RICARDO PAT

riczeppelin@gmail.com

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