Visitas: 1

Las enfermedades transmitidas por las garrapatas ocurren en todo el mundo, inclusive en nuestros propios jardines. Muchas especies transmiten enfermedades a los animales y las personas. Algunas de las enfermedades transmitidas por picaduras de garrapata son la enfermedad de Lyme, ehrlichiosis, fiebre de las montañas rocallosas, tularemia y Rickettsia.
Están ampliamente distribuidas por todo el planeta y a su propiedad de parasitar se une la propiedad de que son huéspedes intermediarios de diferentes procesos infecciosos. Provocan enfermedad por diferentes mecanismos patogénicos. El más importante es la transmisión de microorganismos patógenos durante su proceso de alimentación (bacterias, virus, protozoos, helmintos). También pueden producir reacciones de hipersensibilidad en el punto de la picadura (pápulas pruriginosas) e incluso reacciones sistémicas de tipo anafiláctico. Pueden provocar parálisis neurotóxica mediante la inoculación de neurotoxinas, y en todo caso provocan traumatismo local, a nivel de la piel y tejido celular subcutáneo, al romper la piel para introducir sus procesos bucales y alimentarse, hecho que favorece el desarrollo de infección piógena secundaria. La parasitación masiva que se observa en algunos animales es capaz de provocar anemia severa por consumo de sangre.
Existen dos tipos de garrapatas con interés sanitario: las garrapatas blandas o argásidos (conocidos vulgarmente como chinchorros), de las que se han descrito a nivel mundial más de 190 especies, y las garrapatas duras o ixodidos, de las que se han descrito más de 900 especies. Las garrapatas blandas son vectores de la fiebre recurrente endémica, una afección provocada por diferentes especies del género Borrelia, del grupo de las fiebres recurrentes, que afecta a personas en ambientes pobres del medio rural. Se esconden en la hierba alta, en la maleza espesa y en las zonas boscosas. No todas las garrapatas son portadoras de enfermedades, solo algunas específicas pueden infectar a los seres humanos con bacterias, virus y parásitos que causan enfermedades graves.
Existen tres etapas de la garrapata: larvas, ninfas y adultas. Las garrapatas vienen en diferentes tamaños, es por eso importante examinar con mucho cuidado si su cuerpo tiene garrapatas. Las garrapatas de venado inmaduras (ninfas) son del tamaño de una semilla de amapola. Las garrapatas adultas de perro son aproximadamente del tamaño de una semilla de sandía. Estos dos tipos de garrapatas pican a personas y pueden causar que las personas se enfermen. El hombre interacciona con las garrapatas de forma accidental, ya que no es el huésped preferido de ninguna especie de garrapata.
En algunas infecciones, como las rickettsiosis, el conducto es la propia garrapata, pero en otras, como la enfermedad de Lyme, puede ser una determinada especie de roedor. Finalmente, el individuo debe ser picado por una garrapata infectada y ser susceptible a la infección.

Enfermedad de Lyme
En Estados Unidos es muy frecuente, aunque se han encontrado garrapatas portadoras de esta enfermedad en Centroamérica. La mayoría de estas picaduras se producen en los meses de primavera y verano, debido al aumento de las mismas, así como coincide que las personas pasan más tiempo al aire libre.
Los síntomas dependen de la fase en que esté la enfermedad. Las manifestaciones clínicas iniciales suelen ser de tipo gripal, como fiebre, escalofríos, fatiga, dolores musculares y fuerte dolor de cabeza; también puede haber dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y pérdida del apetito. Es especialmente importante vigilar entre los días 1 y 15 tras la picadura de la garrapata si aparece alrededor de la misma una mancha rosada, que se va a expandiendo a lo largo de los siguientes días a la vez que se aclara por su zona central, la cual es llamada eritema migratorio, pues es una lesión típica de la Enfermedad de Lyme. Puede llegar a ser muy grande (de hasta 70 cm) y tener distintos tonos, como una erisipela. Si se detecta esta lesión, se debe consultar con el médico para dar tratamiento antibiótico y así poder controlar la infección. Es tan característico de la Enfermedad de Lyme que no hace falta hacer más pruebas.

Si no se trata la enfermedad en esta primera fase, el eritema migratorio desaparece. Con el paso del tiempo (meses o incluso años) pueden aparecer otros síntomas que ya no son tan típicos. El diagnóstico es más difícil, sobre todo porque no se suele relacionar con la picadura de garrapata, mucho menos con los síntomas actuales. Harán falta pruebas específicas para llegar al diagnóstico. En esta etapa pueden darse, entre otros síntomas, parálisis facial, artritis (inflamación) de rodilla o afectación del sistema nervioso simulando una demencia, además de alteraciones cardiacas.
Rickettsia
Los pacientes que contraen rickettsia presentan dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, dolor muscular, sangrados leves de encías, náuseas, vómito y erupciones cutáneas que lucen como manchas rojas. Es muy importante que acudas de inmediato al médico en caso de presentar dichos síntomas, pues la rickettsia es una enfermedad 100% curable si se trata a tiempo.

Medidas preventivas
Si usted ha estado en un área donde las garrapatas son comunes, báñese tan pronto como sea posible y lave la ropa. Revise su cuerpo cuidadosamente en busca de garrapatas. Estas cavan y se entierran en la piel antes de picar y alimentarse.

Se ha comprobado que bañarse en las dos horas después de haber estado al aire libre reduce su riesgo de contraer la enfermedad de Lyme. Revise las siguientes partes del cuerpo y las de sus niños para ver si tienen garrapatas:
- Debajo de los brazos
- Por dentro y por fuera de las orejas
- Dentro del ombligo
- Por detrás de las rodillas
- Dentro y fuera del pelo
- Entre las piernas
- Alrededor de la cintura
Si usted desarrolla una erupción o fiebre después de quitarse una garrapata, consulte a su médico. Mientras más tiempo esté adherida la garrapata, mayor la probabilidad de que una infección pueda ser transmitida.
Use productos para el control de garrapatas para prevenir que las mascotas de la familia las traigan a la casa. Los collares anti garrapatas, aerosoles, champús, medicamentos orales o tópicos se deben usar regularmente para proteger a sus animales y a su familia de las garrapatas.
DRA.CARMEN BÁEZ
drabaez1@hotmail





























