Visitas: 30

XXXVII
VIGESIMOPRIMER ESCALÓN
¡DAR!
Gracias te doy, Señor, a todas horas,
con el incienso de mi pensamiento,
y con la mirra de mi sufrimiento,
y el oro de mi amor, que Tú atesoras.
Gracias, por las sonrisas seductoras
de flores aromadas que yo siento;
y porque mis cantares lleva el viento
por el mundo tan bello que decoras.
Gracias, Señor, porque ya nada temo,
como no teme ir hacia la mar el río;
aún en las tormentas siempre remo.
En tu justicia y tu bondad me fío;
porque sé bien que, si de amor no quemo,
algunos morirán, tal vez de frío.
Referencia Bíblica: Mateo 2:11
“Y al entrar en la casa, vieron al niño, con su Madre María, y postrándose lo adoraron y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes; oro, incienso y mirra”.
Luis Ortiz Martínez
Continuará la próxima semana…





























