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“POLIFACÉTICO ARTISTA OAXAQUEÑO”
ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA
En mi formación como artista plástico, tuve cuatro amigos que, enamorados de la pintura, me tendieron las manos, los pinceles y sus estudios para compartirlos conmigo y abrevar de sus conocimientos y técnicas que enriquecieron mi obra.
Como adulto mayor gané 8 premios estatales y 5 nacionales en los Juegos Nacionales Culturales y Deportivos para el Adulto Mayor. Los compañeros artistas plásticos que siempre me apoyaron: Sergio Cuevas Avilés, Premio Justo Sierra Méndez 2022, con quien tuvimos un taller de pintura juntos en Mérida, trabajando en la Dirección de Cultura del Estado como funcionarios; Manuel Lizama Salazar, maestro de las Artes Plásticas cuyo legado es patrimonio artístico; en Campeche, Carlos Heredia, que por dos años me dio acceso a su taller de pintura que compartía con Rosana de la Gala y conmigo, logrando que en esos dos años hiciera 36 obras pictóricas que presenté en dos ocasiones en Mérida, la primera en los corredores de la planta alta del Ayuntamiento de Mérida cuando era alcalde Gaspar Gómez Chacón y luego en la Gran Logia Unida “La Oriental Peninsular” que inauguró el gobernador del Estado Francisco Luna Kan; y en la ciudad de México tuve la oportunidad de ser compañero de trabajo en el ISSSTE, siendo Zenón Moreno encargado del departamento de copiado de la Asesoría General de Proyectos y Construcciones del ISSSTE, cuando yo era Jefe de Construcción Nacional del Instituto, permitiéndonos preparar un mural sobre el vestíbulo del nuevo edificio para Médicos Residentes con el tema Del maíz al átomo, “La historia de la medicina”, mi primera y única plástica mural.
Haré llegar estas líneas a las familias de Zenón Moreno, Carlos Heredia y Manuel Lizama. Sobrevivimos Sergio Cuevas Avilés e Hiram García.

Hace un mes volví a tomar los pinceles, que abandoné cuando la pandemia, cuando mi hija me invitó a pintar nuevamente para una exposición en la Biblioteca “José Martí” en el Parque de las Américas. Ya terminé cinco obras y espero tener dos más para ese evento organizado por el Creative Studio “TrishArt” que dirige Patricia Gracía Campos, talentosa pintora que es mi hija.
Zenón Moreno Cervantes es un pintor mexicano, nacido en 1931 en Santiago Chazumba, Oaxaca, conocido por sus obras que representan paisajes desérticos y figuras humanas melancólicas de la región de la Mixteca.
Estudió artes plásticas en La Esmeralda y ha trabajado en diversas técnicas, como el dibujo (retrato, óleo, crayón), la pintura, la escultura y la talla en madera, entre otras.
Su obra se dedica a la gente de su pueblo, a menudo representando rostros de personas que viven en las desérticas montañas de su estado, como un homenaje a sus raíces y a la soledad de su tierra, informa el portal de la cultura.

Zenón me ayudó a simplificar líneas para mi cuadro premiado “Piedad en piedra”, que hoy alberga la residencia de la Sra. Elda Molina Carrillo, quien lo adquirió en una exhibición de mi obra. Ella es nieta de Felipe Carrillo Puerto, lo tiene en su comedor, es una escena de la Piedad en un montículo de piedras, simplista, pero estético.
Conocí su lugar de origen cuando construimos en Hospital General del ISSSTE “Lázaro Cárdenas” en Oaxaca. Eso me hizo apreciar más al maestro Zenón que, al igual de los otros tratados y presentados en este simple libro, me hace recordar mi paso en Campeche, la Ciudad de México, Oaxaca y Yucatán, donde realicé parte de mi obra pictórica.
En Yucatán, Aguascalientes y en la Ciudad de México he ganado premios y medallas del Adulto Mayor en certámenes estatales y nacional. Reconozco que cada uno de los nombrados –Manuel Lizama, Sergio Cuevas, Carlos Heredia y Zenón Moreno– le dieron fuerza y técnica a mi obra.
Después de más de 10 años sin tomar un pincel, mi hija –maestra egresada del CEDART con especialidad en Artes Plásticas, ahora directora de su propio estudio y academia de pintura Creative Studio “TrishArt”– me ayuda a seguir en la brega del pincel, el acrílico y el óleo. Me está mostrando nuevas técnicas que desconocía para ayudar a mi disminución visual y poder estimular mi vida a los 90 años, con lucidez en el pensamiento que me mantiene viviendo.
Gracias a todos los nombrados por haber caminado conmigo de alguna forma, y contribuir a la cultura general de México.




























