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Con gran pesar confirmamos el deceso de nuestro entrañable amigo Javier Cervera Ramírez, mejor conocido como “Cuco” Cervera entre la comunidad rocanrolera de la ciudad de Mérida.
El miércoles 4 de marzo de 2026 por la noche, mi estimado amigo Jorge Carlos Cervera Ramírez, colaborador de Diario del Sureste, me compartió un mensaje informándome del deceso de su querido hermano, noticia que me impactó, pues con “Cuco” me une un lazo fraternal que se remonta a la década de los 80. Le di el pésame a George, poniéndome a sus órdenes. Pensé en lo terriblemente doloroso que debe estar ante la partida de su compañero en su gusto por el rock, con quien elegía cuáles serían los discos que pasarían a formar parte de su selecta colección.
La generosidad de los hermanos Cervera Ramírez conmigo y muchos otros camaradas nación al compartir música de las mejores bandas, videos y tertulias en sus diferentes domicilios. El gusto por determinadas bandas fue acercando nuestras simpatías. A mediados de los 90 pude tener un mayor acercamiento con Javier, cuando iniciaron las sesiones en la casa del licenciado Mike Barrera, por el rumbo de Santiago. Cuco cantaba y también tocaba la batería, conviviendo con la enorme cantidad de músicos que frecuentemente visitaba aquel lugar ubicado en la esquina de las calles 66 y 53 del centro histórico de la Ciudad de Mérida.
Jorge y Cuco Cervera eran de los más recurrentes a estos encuentros musicales donde desfilaron, entre otros grandes guitarristas, Mike Manzur, Eric Flota, Juan Cárdenas, Beto Selem, Pepe León, bateristas como Gabriel “Judío” Ocampo y Rubén González, entre otros.
De aquellas sesiones surgió “Blues & Rock Project”, banda conformada por Juan Cárdenas, Pepe León, Mike Barrera, Cuco Cervera en batería y voz, Ricardo Pat en voz y Jorge Cervera en batería. Nunca fue un grupo ‘oficial’, simplemente fueron saliendo contratos para tocar en fiestas, el algún bar y en reuniones privadas. Esas tertulias eran fascinantes. Los ensayos que se continuaban realizando en caso de Barrerita, y lo sui generis de las presentaciones fueron fortaleciendo nuestra amistad.
Platicar con Cuco era una delicia. La pasión con que hablaba de sus bandas favoritas era desbordante, siempre argumentando con congruencia, ya que sus afirmaciones siempre estaban muy bien cimentadas.
Una de sus bandas preferidas era Black Sabbath, otra era Judas Priest, de las más frecuentes en nuestras reuniones. Cuco además era un experto ‘guitarrista de aire’, siguiendo con el movimiento de sus dedos los solos que escuchábamos en los vinilos seleccionados. Su risa contagiosa y su peculiar sentido de humor eran elementos que siempre me resultaron agradables.

Con la entrada del nuevo milenio perdí contacto con Cuco. Las pocas veces que me topé con él fueron cuando visitaba el bunker de don Jorge Cervera; allá disfrutamos viendo videos de los mejores grupos, comentando, recordando y conviviendo. En toda ellas Javier conservó su sonrisa y buena vibra.
Siempre es triste cuando muere alguien como Cuco. Son de ese tipo de personas que tienen una chispa muy particular, que parecen complementar los buenos momentos con su aura afectiva, compartiendo sus gustos musicales sin tratar de adoctrinar ni convencer, simplemente por el gusto de compartir algo que a él lo marcaba.
Diario del Sureste envía sus condolencias con cariño y solidaridad a Jorge Carlos Cervera Ramírez. Junto a Cuco, ambos compartieron por años lo más selecto de su colección de joyas del rock con muchos ansiosos jóvenes roqueros. Los hermanos Cervera vivieron en primera persona la evolución del rock en Yucatán, participando en infinidad de eventos a lo largo de más 60 años.
George y Cuco fueron selectos coleccionistas y metaleros de corazón, aunque siempre dieron espacio a todas las variantes del rock a lo largo de los años.
Descanse en paz el buen Cuco Cervera.
RICARDO PAT




























