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(Memorias de una flor)
José Peón Contreras
Hace ya mucho tiempo, muchos años,
que en una fresca y virginal pradera
habitaba un rosal, rosal que era
por mil y mil motivos,
a la servil adulación extraños,
la joya de la dulce primavera.
Una mañana de las más hermosas,
cinco flores brotaron de su seno
rico en perfumes y de savia lleno:
cinco flores preciosas
de distintos colores,
humildes y modestas y agraciadas,
prendas poco comunes en las flores;
y por lo tanto fueron proclamadas
reinas de la belleza y los amores.
Y como el tal amor en este mundo
de todo lo que existe hace un juguete,
la pasión importuna
fue incendiando voraz una por una
las prendas del hermoso ramillete.
Ésta del aura, la otra de la brisa,
y vana y placentera,
de un ruiseñor prendóse la tercera,
y del plácido céfiro la cuarta,
por fin, la más pequeña
con el amor se harta
de una breve y traviesa mariposa,
que en marchitar se empeña
la fresca tez de la menuda rosa;
y pues que todas cinco eran honradas
todas, poco después, eran casadas.
Mas ¡ay! como la dicha poco dura,
muy presto la ventura
pasó de aquellos días,
pues las auras y el céfiro y las aves,
–sábetelo, lector, si no lo sabes–
y las encantadoras mariposas
mueren después de amar: por consiguiente,
las cinco hermanas de esplendor desnudas,
doblegando la frente
al peso del dolor, quedaron viudas.
Empero, pues la pena poco dura,
muy presto la ventura
tornó de aquellos días,
y alegres y lozanas
volvieron a brillar las cuatro hermanas,
y olvidaron –que al fin todo se olvida,
con raras excepciones–
al dulce compañero de su vida.
Dije las cuatro, pues la más pequeña,
llorando sus pasadas ilusiones,
aun todavía sueña
con la adorada imagen de su esposo:
y a su memoria en funeral tributo
en cambio de lo mucho que le quiso,
con ademán piadoso
pidió a la Aurora, por favor, permiso
de vestirse de luto;
y hasta hoy, puesto que existe,
vive llorando y aún de negro viste.
Todos al verla con dolor suspiran,
la leve mariposa no la inquieta,
los pájaros la admiran,
y el céfiro atrevido la respeta.
La Revista de Mérida. Periódico de Literatura y Variedades. Mérida, tomo I, 1869, p. 202.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]





























