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La Música y Su Efecto en los Animales

Los seres humanos no somos los únicos animales capaces de enviar y recibir mensajes mediante diferentes sonidos. Muchísimas especies se comunican, se advierten del peligro, a través de estímulos sonoros, y también prefieren cierto tipo de música antes que otras.
Los antiguos pensadores griegos y romanos creyeron que los animales, sobre todo los pájaros, eran los inventores de la música, y que los seres humanos la aprendieron imitándolos.
¿Qué le sucede al animal que escucha Música?
A nivel físico, la musicoterapia ayuda a reducir el ritmo cardíaco y a ralentizar la respiración, por lo que es recomendable y saludable para aquellas mascotas convalecientes de alguna operación o enfermos.
Además, mejora el sistema inmunológico del animal, que tendrá menos posibilidades de caer enfermo. Eleva el nivel de endorfinas, mejorando el humor de nuestros amigos. También se puede emplear en perros y gatos hiperactivos y miedosos. En estos casos, lo mejor es combinar la musicoterapia con otras actividades que resulten relajantes y liberadoras para el animal, como el juego, la danza, los masajes.
Por otra parte, hay que decir que algunos animales domésticos, como perros o gatos, parecen responder emocionalmente a la música humana. Los perros pueden discernir entre los diferentes géneros de la música humana.
Algunas investigaciones han demostrado que los perros se comportan de manera diferente en respuesta a diferentes tipos de música, por ejemplo, mostrando comportamientos más sugestivos de relajación en respuesta a la música clásica, y comportamientos más sugestivos de agitación en respuesta a la música heavy metal.

La Música influye tanto en las personas, como en los animales y vegetales. Por ejemplo, algunas vacas incrementan su producción láctea escuchando «Las cuatro estaciones» de Vivaldi. La Música ejerce una influencia notable sobre los animales: otros experimentos, también realizados con vacas y cerdos, demostraban que la producción de leche era mayor, y que los animales engordaban más rápidamente escuchando a Beethoven y Mozart.
Las investigaciones concluyeron que el causante de ello era el ritmo, no la melodía, lo que provocaba dichos efectos. Se ha podido demostrar que hay música que estresa a los animales y, por el contrario, hay música que los relaja y calma.
En el año 1909, The New York Times publicó un artículo titulado “Los efectos de la música sobre Animales del Zoo”. En él se hablaba sobre los efectos de la música en todo tipo de especies del zoológico del Bronx, nombrando reptiles, primates, aves, elefantes y leones al tiempo que se formulaba la pregunta: ¿los animales podrán apreciar la música? En la experiencia, se notó que los orangutanes respondían con un claro agrado a piezas de Caruso, y que además eran capaces de mover su cuerpo siguiendo los compases al ritmo de un swing.
En otros animales como en camellos, también parecía haber una sensación de agrado: los animales estiraban su cuello y se acercaban a la fuente del sonido. Por otra parte, caninos como coyotes y lobos se mostraban asustados e intranquilos ante las mismas reproducciones. Hoy, pasados los años, la pregunta continúa presente y ha sido el centro de muchas investigaciones.
La Zoomusicología se trata de un campo entre la Zoología y la Musicología, también conocido como Zoosemiótica. En él se estudia la música de los animales no humanos, las formas en las que estos responden a los sonidos y los efectos que la música tiene en ellos.
Si pensamos en la forma en la que, mediante la emisión de sonidos con diferentes frecuencias, las ballenas logran comunicarse debajo del mar, en cómo lo hacen las aves con sus espectaculares cantos o en como lo hacen las fieras con sus guturales sonidos, entre otros, la Zoomusicología puede ser realmente interesante. Es aún más interesante si tenemos en cuenta que existen experimentos e investigaciones que han demostrado que, además de comunicarse de esta manera, los animales pueden tener cambios en su estado de ánimo, e inclusive preferir determinados estilos musicales.

Ya lo decía Nietzsche: “Sin Música, la vida sería un error”.
La Música está presente en la naturaleza y prácticamente todo tiene sus sonidos, provocando los más diversos efectos en los animales.
Por otro lado, muchos biomusicólogos han hablado de una “música universal”, y de la idea de que la música puede funcionar prácticamente de forma innata como un sentido natural de los animales. Se ha argumentado que el lenguaje musical es un lenguaje que, de cierto modo, tanto los humanos como muchos otros animales compartimos.
Así, se menciona por ejemplo a las ballenas y a las aves, ya que en los sonidos que estos emiten se pueden reconocer diversos ritmos, longitudes y estructuras musicales utilizadas por los seres humanos al momento de componer música. La naturaleza por sí misma es capaz de crear sonidos agradables, tanto para humanos como para otros animales y en cuanto a esto, un dato muy interesante es que por ejemplo Mozart compuso su Concierto para Piano en Sol Mayor de forma tal que coincide de forma exacta con el canto de su pájaro estornino.
En 2009, una violonchelista de la Orquesta Sinfónica Nacional, junto al psicólogo Charles Snowdon de la Universidad de Wisconsin, realizaron un experimento en el que se comprobó que otras especies animales son capaces de reaccionar emocionalmente ante estímulos musicales. El experto ha descubierto que la mejor manera de estudiar el efecto de la música en animales es crear una específica para cada especie. El último proyecto del equipo es “Music for Cats”, cuyas canciones han sido creadas por el compositor David Teie y pensadas especialmente para felinos, cuyas vocalizaciones tienen más cambios de tono que las de los humanos o su música. El mix incluye ronroneos y el sonido de gatitos cuando maman de sus madres, aunque no se limita a este tipo de sonidos. Según los autores es “música real con repeticiones y variaciones”.
Para descubrir sus efectos, visitaron 47 hogares con gatos domésticos a los que les pusieron cuatro muestras musicales: dos cortes de música clásica y dos de música para gatos. Los felinos respondieron más positivamente a estas últimas, acercándose o frotándose con los altavoces que cuando sonaron los cortes clásicos. Esta música especial podría calmar a los gatos que se encuentran en refugios o que se quedan solos en casa.
En otro experimento se interpretaron diferentes melodías para un público compuesto por monos tití de las selvas centroamericanas. Estos animales ignoraban la música normal. “Descubrimos que las vocalizaciones de estos monos son tres octavas más altas que las del hombre o la música”, explica Snowdon.

Luego de estudiar detalladamente a los monos, y analizar los sonidos emitidos para comunicarse, varias piezas fueron compuestas para ellos. Así se interpretaron dos composiciones que en su forma y estructura eran similares a las que emitían los monos para alertar peligro, o los que emitían cuando se sentían seguros. Ante las piezas, los monos reaccionaban de acuerdo a los mismos patrones, respondiendo con mayor intensidad cuando sonaba la primera composición: los monos sacudían su cabeza, sacaban la lengua y miraban incesantemente a su alrededor. En conclusión, los investigadores señalaron que los resultados eran muy sugerentes y que podían servir para entender que lo emocional de la música puede tener una larga historia evolutiva.
The PANDO EFFECT™
Se trata de un tipo de Música especialmente diseñada para perros y gatos. Félix Pando es un músico estadounidense que ha adaptado música de conocidos compositores clásicos para perros y gatos, ofreciendo una música relajante que emiten instrumentos cuyos sonidos y frecuencias son particularmente atractivos para ellos. Su música también incorpora efectos especiales de sonido, como el sonido de los pajaritos, maullidos, ladridos, que pueden escucharse de forma armoniosa, ayudando a crear un ambiente menos ansioso.
Durante muchos años como ingeniero de sonido y músico, Félix Pando descubrió que ciertos sonidos y frecuencias crean una relación simbiótica entre la propia Música y quien la escucha. El efecto de esta interacción es crear un estado ambiental sin estrés en el cual los animales puedan sentirse más saludables y aliviados, ya que:
- Cada composición contiene frecuencias musicales especiales que sólo las mascotas detectan
- El álbum recopila sonidos familiares y efectos sonoros que recrean la ilusión de que su mascota no está sola en casa, ayudando a reducir y aliviar el sentimiento de soledad
- Se han seleccionado instrumentos especiales para estas composiciones, con los que se ha probado su efecto calmante/relajante
A todos nosotros nos gusta la música (con excepciones, naturalmente), pero ¿los animales también son capaces de capturar la belleza de las composiciones humanas? ¿O para ellos resulta un montón de ruido como otro cualquiera? Las respuestas a esas preguntas no son fáciles porque no les podemos preguntar directamente a los animales qué es lo que piensan
Sin lugar a dudas, aún queda muchísimo por comprender y analizar.
¿Qué opinas tú al respecto? ¿Crees que los animales realmente reaccionan a la música, o que se trata de un simple mecanismo natural sonoro de supervivencia?
[Fuente: National Geographic]

Dra. Carmen Báez Ruiz
Presidenta del Muro Mérida





























