Eugenia, Esbozo de una sociedad ideal

By on octubre 17, 2019

Aída López

“¿Qué es la vida? Que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son”.

Pedro Calderón de la Barca

La literatura es una caja de pandora, y a la vez un pozo de los deseos. Tiene el poder de sorprendernos, es epifánica. De ahí la magia que se apodera de la atención de los lectores.

A 100 de años de su publicación, “Eugenia. Esbozo novelesco de costumbres futuras” es el tipo de literatura que mantiene su vigencia con los años y, como los buenos vinos, nos da el placer de paladear cada idea y propuesta del autor, sin dejar de confrontarnos y cuestionarnos la posibilidad de hacerla realidad.

Su autor, el médico cubano radicado en Yucatán Eduardo Urzaiz Rodríguez (1876-1955), tuvo a bien escribir, sin proponérselo, la primera novela de ciencia ficción hispanoamericana. Una edición de autor, impresa en los Talleres Gráficos Manzanilla, fechó la obra el 14 de julio de 1919.

Ante el atrevimiento por la temática que aborda, Urzaiz, como buen médico, se curó en salud y en el prólogo se justificó escribiendo: “Yo también sueño a menudo”. No es para menos que lo califique de sueño, pues propone una sociedad ficticia ubicada en una nueva configuración geopolítica. Una ciudad libre de muchos de los males que lastran a la sociedad y entorpecen la evolución del hombre hacia la perfección. Por supuesto, esto sería imposible sin la mediación del Estado, quien pondría orden y controlaría, entre otras cosas, las necesidades primarias de sus ciudadanos como la sexualidad y la reproducción.

Villautopía es una capital perteneciente a la Subconfederación de la América Central donde se desarrolla el nuevo modelo social en el año de 2218. La finalidad del Estado, y tarea de la Ciencia, es traer a la vida individuos aptos física y mentalmente a un mundo feliz y, así, ir erradicando enfermedades y taras derivadas de la reproducción descontrolada que en muchas ocasiones no resulta exitosa. Para lo anterior la eugenesia es la respuesta.

La etimología griega de la palabra eugenesia se descompone en eu, bueno y génesis, origen, origen bueno, mismo que solo sería posible al aparear dos humanos aptos, elegidos por el Estado para garantizar el nacimiento de personas perfectas.

Como consecuencia, cerrarían hospitales, psiquiátricos, cárceles, así como otros espacios que significan un costo oneroso y no abonan a la evolución, entendida como un paso ascendente a la perfección. La selección natural ha demostrado ser fallida, como se constata a lo largo y ancho de la Historia, desde que hizo su aparición el Hombre sobre la Tierra.

Si bien el tema había sido abordado en otras latitudes, en Hispanoamérica no existe registro de otra novela o esbozo de novela que haya tocado semejante tópico. A 100 años de su primera publicación, hay algunos visos científicos que pudieran logran tal aspiración. Estamos muy, pero muy lejos de que el Estado se involucre en la sexualidad aunque, a través del estudio del mapa genético, pudiera avanzar la Ciencia en la prevención y cura de enfermedades físicas y mentales.

El proyecto también contemplaba acabar con las enfermedades sentimentales como los celos. En la propuesta ficcionada utópica futurista del doctor Urzaiz, el Bureau de Eugenética elegiría antes de la pubertad, con base a sus características biológicas, quiénes serían los gestadores. Hombres feminizados, libres de vicios, a quienes se les implantaría el óvulo de una mujer seleccionada en la cavidad peritoneal durante 281 días, para después extraer con laparotomía el producto sano; un alumbramiento quirúrgico sin riesgos.

Los no aptos, hombres y mujeres, serían esterilizados sin alterar las secreciones internas. Las mujeres no aptas se dedicarían a la docencia para volcar su instinto maternal, educación controlada por el Estado, revolucionando el concepto de familia actual. Los conocimientos pasarían de maestro a alumno a través de la hipnosis. Las personas se agruparían por afinidades para vivir, liberándose del yugo de la crianza y la manutención de la prole.

La novela propone aplicar la eutanasia como solución a males incurables. En la idealización, el Estado controlaría la natalidad para evitar la sobrepoblación, esto cuando se alcanzara el cien por ciento de aptos. Esto sería medible por el número de esterilizaciones practicadas al año, las cuales deberían de irse reduciendo, a la par de hospitalizados por enfermedades, lo que sería claramente cuantificado en la salud económica de Villautopía, al no desviar recursos en este rubro.

Villautopía también nos da un panorama de la movilidad futura al proponer vehículos aéreos impulsados por éter sulfúrico comprimido, banquetas móviles, y otras formas de ir transitando en la sociedad dinámica, referenciando, no de manera explícita, a la ciudad de Mérida, donde el doctor Urzaiz ejercía como psiquiatra y fundó el Hospital Psiquiátrico de la entidad.

No se descarta que su práctica médica le haya inspirado soñar con una humanidad sin dolores, sin costos económicos y sociales.

La ciudad también contempla amenidades como instalaciones hidroterápicas para ducha y masaje, así como la existencia de un sector de individuos dedicados al placer, que bien podrían estar esterilizados o no.

Eugenia cumple con la premisa de que debe de contarse una historia de amor en la trama. Hilvana la relación amorosa entre Ernesto y Celiana. Él, apto, ella no, es la condición que viene a descalabrar el romance entre alumno y maestra, entre quienes median varios años de edad.

El Estado emite un requerimiento para contratar al amante como gestador. Ernesto será conectado con mujeres biológicamente bellas, no cerebrales, para el apareo. Conocerá a Eugenia, de quien terminará enamorado, cambiando el destino de los tres. Los individuos cerebrales, al considerarse malos, gestadores son los que sostienen el andamiaje social y, por ende, se les esteriliza.

Considero importante contextualizar la novela en su dimensión histórica.

En 1919, el poder económico del estado de Yucatán había mermado por la baja en la exportación del henequén. La conclusión de la Primera Guerra Mundial, en 1918, ocasionó poca demanda de la fibra, que llegó a alcanzar 201 mil 900 toneladas de exportación al año, representando para la península un importante ingreso por divisas.

En esos años fue cobrando fuerza el Partido Socialista Obrero, siendo gobernador Carlos Castro Morales (1917). El diputado Felipe Carrillo Puerto participó en una elección a gobernador como candidato del mismo partido, recién nombrado Partido Socialista del Sureste. En ese momento se proyectaron modelos sociales con mayor injerencia del Estado en la vida de los ciudadanos.

Felipe Carrillo Puerto (1922) fundó la Universidad Nacional del Sureste –ahora Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) – y enseguida Eduardo Urzaiz Rodríguez fue nombrado rector. Así mismo, se desempeñó como maestro de Literatura, y estudioso de Miguel de Cervantes.

Eugenia es una narración inquietante, la única novela escrita por el doctor Urzaiz. Es difícil concluir si fue su utopía o distopía, si comulgaba con las ideas eugenésicas que propuso. En el prólogo deja claro que contempla “una humanidad casi feliz”, la humanidad de sus sueños y esperanzas aunque, como bien remata: “¡Pero si esta es la obra de un loco!”

Antecedes editoriales

En 1976 la UADY publicó cuatro ediciones, difíciles de conseguir.

Premià, en su primera serie de La Matraca, publicó Eugenia en 1982.

En próximas fechas, la UNAM y la UADY editarán sendas ediciones, conmemorando el centenario de la publicación de Eugenia, en 1919.

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