De la 1 a la 40

By on octubre 26, 2016

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Hola Hiram,

Me fascinaron tus poemas. Leí hasta la página 40 en mi casa, anoche, y tu aura poética me envolvió terriblemente, y no me quedó más remedio que comenzar a escribirte porque si no, no me podía dormir.

 Lo hice con todo el cariño y con toda mi admiración al escritor.

 Ahí va.

 

“De la 1 a la 40”

  ¿Me Puedo Invitar?

 

I

 

Qué bien que alguien te invite,

te preste un pulmón,

respirar suavemente

mientras caminas por el hilo de las estrellas.

Aunque camine,

por esas calles que no terminan nunca,

en contra de la corriente,

sigo queriendo,

con la misma ternura

de cuando te conocí

con ese par de orejas,

el caballero de espadas

que mira con el dedo levantado,

escucha cuando no lo invitan

se queda cuando es invitado.

II

 

Sueña, anida con pájaros sin jaula,

hospeda a poetas de otros países

mientras el tiempo se va suavemente

cantando una canción

que interpreta una estrella

al ver aquel pájaro

que rozó la ventana

cual si fuera una rama

del frondoso árbol que fue,

de aquellos peces

que nadan en las profundidades

donde nadie nunca los mentó.

 

III

A pesar de las imágenes

que entran y salen,

cantan y gorjean

sin dejar huellas en la nieve.

¿Y tus dedos?

Cómo no escucharlos

cuando soplas en mi cuerpo

me siento viva

con la llave que me has dado

para abrir mi paladar,

saborearte,

llenarme de tus ídolos

para disfrutar del galán de noche

¿por qué,

no puedo ir a galope contigo?

o esperarte…por si llegaras,

pero sólo logro

sumarme al aguacero y llorar,

pero no para irme a vivir con las hormigas

porque hay variedad de soles disponibles.

IV

Mientras, el tiempo se va suavemente

cantando una canción

que interpreta una estrella

al ver aquel pájaro

que rozó la ventana

cual si fuera una rama

del frondoso árbol que fue,

de aquellos peces

que nadan en las profundidades

donde nadie nunca los mentó.

V

Para soñar con ojos abiertos,

llegar hasta el fondo

con el follaje repleto de otra vida,

así sobrevivo

a pesar del hambre matutina,

de las abstinencias sin límites,

aunque acuden los deseos,

el viento los saca a volar,

vienen los espejismos,

el goteo del agua primitiva

la mina abierta a las estrellas

y me detengo en el puerto

reinicio mis discursos

con un pedido de auxilio

que estremece el tiempo

con anterioridad a mi infancia

encendí la lámpara

hasta que alcancé tu lejanía

y te amarré junto a mi oreja

con una cuerda de nubes.

XIOMARA VILLARREAL

Marianao, Provincia Habana 2004.

Diario del Sureste, 2016.

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