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Ricardo Mimenza Castillo
A Mario Negrín P., fraternalmente
La ruta ha sido larga. ¡Oh pobre caminante!
Y no sabes si acaso es la luz del hogar
ahí donde se pone tu mirada errante
en lo gris del ambiente, junto al rumor del mar.
Pero, aguarda, no tiembles. Coraza de diamante
ha de cubrir el pecho del que va a conquistar
algún elíseo campo, algún Edén distante,
algún jardín de Armida o templo del Zohar.
No sabes si en el término del éxodo te espera
un buen rincón caliente o una siniestra hoguera
que, en vez de confortarte, del vivir te desligue.
Pero no importa. Apenas si la cima del monte
el Sol traspuso para nublarte el horizonte.
Contra tus propias fuerzas desfallecientes, sigue.
Lux. Magazine del Maestro. Órgano de la Liga de Profesores del Estado. Mérida, época III, julio y agosto de 1930, núms. 6 y 7, p. 272.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]





























