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Letras

Félix Martínez
Cuántas veces la imaginación se unió
con el recuerdo…
Recordaba a esa niña, ¡sí!, la hija de la ausente
En la escuela se burlaban
de sus zapatos sucios, su deshilachada trenza.
Sus hermanitos vagando por ahí,
consiguiendo un taco
La niñez no entiende de carencias.
El chiste era hacer mofa,
divertirse a costillas de los hijos de Socorro.
¡Sí! ¡Socorro (el sarcasmo) no atendía las llamadas
de auxilio de sus hijos!
Socorro salía temprano,
después que el esposo vendedor de raspas
y los hijos al garete, el bebé
pedía teta, todos con hambre
‘¿Adónde fuiste, Socorro?’
‘¡A ninguna parte!’ respondía
en su incompleto lenguaje.
Cuando llega la añoranza, recuerdo a la niña
de trenzas deshilachadas.
¿Dónde quedaron esos niños que no tuvieron
suerte de tener alimento a tiempo,
de una palabra cariñosa,
de recibir un regaño o hasta una
nalgada que ardiera?
Cuando recuerdo a los chamacos
de mi cuadra,
imagino sus rostros de niños,
sus facciones morenas…
¡Su recuerdo me acompaña!





























