Inicio Cultura René Iuit Canul, Recuerdos de La Sierra (iv)

René Iuit Canul, Recuerdos de La Sierra (iv)

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Recuerdo tantas cosas. En el campamento La Sierra vivía aquel que le decían don Maco, el que pasaba en las noches a revisar los relojes; era el velador de la Sierra. Luego vivía don Paulino Bates y su esposa doña Irma, con sus hijos Manuel, Paulino, Arabella (Belly), Aidé. Después de ellos vivía don Marcelino Cabrera, el tractorista que hizo el campo de béisbol de La Sierra. Al lado de él vivía don Mauri. Después había una casita donde estaba la barbería de don Fabian Tec; allá había una especie de letrero donde tenían la lista de todos los huracanes que habían azotado ese tiempo esta región, el último que estaba escrito era el ciclón Janet.

Bueno, pues después de la barbería vivía don Celio Bates, una casa grandota; ‘vitaminas’ le decían a su hijo Celio. Después seguía el XXXVI Batallón de Infantería, con el sargento Ramón Marcelenio y Cantarell. Silvia, la hija del sargento, estudió conmigo; se casó con el maestro Marcelino Aguilar. Antonio y César son hermanos de Silvia.

Después seguía una familia donde vivía un muchachito que le decíamos ‘sándwich’, Tomas Medina al que le decíamos ‘aguacate’, por acá vivían, luego pasaron a vivir a la Colonia,” comenta René, señalando con el brazo extendido y continuando con la lista de los vecinos que vivían en el campamento La Sierra en los inicios de la fundación de la empresa ‘Maderera del Trópico’.

Luego vivía el sastre Arsenio Dzul. Enfrente vivían los Rebolledo: Webis, Pedro, Ana, Tránsito. Recuerdo a Clarita Canto, que tenía dos sobrinas, Felly y Benigna. Olvidé mencionarte que en la casa de solteros estaba la sastrería donde trabajó mi primo Willy Orozco, que tiempo después se fue a vivir a Celestún, se casó con Delia o Dalia Pérez Lugo.

Siguiendo con los vecinos, después de la casa de solteros seguía la unidad de corriente donde estaban aquellos transformadores ¡enooormessss! que alimentaban de corriente a la Sierra. Al lado estaba la casa del doctor Mario Lezama, seguida la de los Talanes Rodríguez. Más por acá,” me dice señalando su actual casa, “vivía don Luis Betancourt, que manejaba el hister que transportaba la chapa. Don Luis es compadre de mi papá, sus hijos fueron Carmen; Martha, la esposa de ‘Coqueto’ (Gilberth Braga); Elvia, que se casó con Jetzaba (Miguel Robertos); Nidia no sé con quien se casó, era la más chica cuando me quité, no sé qué fue de ella.

Después estaba la familia Bates. Silverio Manzanilla se casó con Rosy Bates. Luego un señor que era contratista, pero no recuerdo su nombre. Después seguía la casa de don Tacho Canto, el papá de Lino, Calín y Landy. Al lado de ellos vivía don Zavala. Con su hija Socorro estudié. Ya después seguían las bodegas y por allá vivía Willy Arce, a su hermanito le decíamos el muñeco. Willy y Lucy Orozco son mis primos, Willy vivía en casa de mi tía Nelda, vino de Calotmul.

También existía la casa de solteros donde vivían muchos muchachos, entre ellos uno que se llamaba Misael y le decíamos ‘nixtamal’. Allá donde ahora está la escuela, estaba la carnicería de don Talan (Atilano Rodríguez). Luego estaba el almacén de don Perucho Mena, que atendía Clarita Canto. Después seguía la panadería. Mi tía Toyita era la encargada. Luego de la panadería estaba la tienda de don Arsenio Sosa, seguida de la tienda de mi tío Arturo Orozco. ¡¡Aahhh…!! La casa de dos pisos, preciosa, única, grande. ¿La llegaste a conocer, la llegaste a ver? Primero vivió uno de Campeche que le decían el Varón; después pasó a vivir el huach con mi tía Toyita; luego la ocupó don Venancio Flores.”

Había un terrero al lado y ahí vivía la familia de don Luis Mugarte, el papá de Chuza. También vivía por allá Elsy Aguilar, que fue esposa de Manuel Chan, hermana del peje y Manuel. Más allá vivía don Chono Braga, el papá de Nery, que estudió con nosotros, luego se pasaron a vivir a la Colonia. Más adelante vivía don Luis Gómez y sus hijos Sergio, Armando y Francisco; éste es Técnico Especializado en Combustión Interna; Armando, el más chico, es doctor. Por el rumbo del Centenario vivían en Mérida, por la Playa,” comenta el que también estudió Fisicomatemáticas dos años en el Instituto Politécnico Nacional. ‘Pero no pude sacar mi certificado’ dice sonriendo el papá de Julián Javier, Diana Beatriz y Nelly Alejandra Iuit Almeida.

Por si fuera poco, es egresado de la Primera Generación de Licenciados en Educación de la UADY, uno de sus tantos títulos ya que nunca dejó de estudiar cuanto curso se le presentara. Además, ha sido miembro del Comité Técnico Nacional en la Acreditación para Carreras de Educación Profesional en el Sistema Tecnológico.

Me confiesa que no admira a nadie en particular sino a todos los que salieron desde abajo y lograron, con esfuerzo y constancia, dedicación y honestidad, hacer de sus vidas una historia digna de conocer ‘porque sirven de ejemplo para niños y jóvenes en esta época de tanta información que no permite hacer de ellos personas que puedan ser sujetos de cambio,’ reflexiona quien, cuando era niño, desyerbaba el jardín de la casa principal de La Sierra.

Continuará…

L.C.C.  Vicente Ariel López Tejero

vicentelote63@gmail.com

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