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La Depresión de Invierno – Trastorno Afectivo Estacional
La depresión es una prisión en la que eres tanto el prisionero como el cruel carcelero.
Dorothy Rowe.

El Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es una afección que presenta los síntomas de una depresión, tales como la tristeza profunda, ansiedad, desánimo o incluso la aparición de pensamientos suicidas.
Los síntomas depresivos aparecen en cierta época del año, generalmente en invierno. Regularmente, los síntomas se manifiestan al final del otoño, o principios del invierno, y desaparecen durante el verano. Un tipo menos común ocurre durante el verano; comienza al final de la primavera o inicios del verano, y desaparece durante el invierno.
Los expertos creen que en el TAE la depresión está desencadenada por la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural.

Entre las teorías más recientes, su centro de estudio está en el papel que podrían tener dos sustancias químicas específicas en el cerebro: melatonina y serotonina, que ayudan a regular los ciclos de sueño-vigilia, la energía y el estado de ánimo.
Cuando las noches se hacen más largas durante el otoño, los niveles de SERT aumentan, lo que resulta en la disminución en los niveles de serotonina activos (Brenda Mc Mahon)
Los investigadores de la Universidad de Copenhague que llevaron a cabo un estudio utilizando escáneres cerebrales indican que la gente con este síndrome no controla de forma efectiva la serotonina durante los meses de invierno.

En los casos de invierno, los síntomas más comunes son: cambios en el apetito, aumento de peso, fatiga, somnolencia, pérdida del deseo sexual, desesperación, irritabilidad, ansiedad y anhedonia (incapacidad para experimentar placer).
Si comparamos la depresión invernal con la de primavera, encontramos que en la segunda existe falta de apetito, pérdida de peso, insomnio, irritabilidad y ansiedad. Se ha comprobado que la exposición repetida a luces brillantes (como el caso de lámparas fluorescentes) es efectiva como tratamiento, probablemente por la implicación de la luz en la restauración de los niveles de serotonina.

Siegfried Kasper, del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología, señala que el consumo de una dieta equilibrada, reducir el consumo de cafeína, y hacer algo de ejercicio puede ayudar, así como pasar el mayor tiempo posible al aire libre porque, incluso cuando está nublado, la luz es mayor que en el interior de un edificio.
En épocas navideñas, donde se suele celebrar en compañía de seres queridos, si existe una pérdida de alguna persona importante es común experimentar síntomas de duelo que, aunados a la predisposición a la depresión, pueden agravar los síntomas y hacer que superar esta fase se vuelva más complicado, o se experimente de manera más intensa.
Los consejos para combatir la depresión invernal son llevar una buena dieta y ejercicios. Si los síntomas son severos y se experimenta un deterioro en el rendimiento de la persona, lo ideal es seguir un tratamiento psicológico y médico para resolver el padecimiento con ayuda profesional.

En mitad del invierno, finalmente encontré que había en mí un verano invencible.
Albert Camus
Psicóloga Jimena Barrera Báez
Psicología Clínica/ Arteterapia
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