Héroes perrunos

By on diciembre 15, 2022

Perros

A pesar de todos los avances tecnológicos y científicos de los GPS, las imágenes ofrecidas por los satélites y los robots, los perros de búsqueda y rescate siguen siendo una de las mejores herramientas de los equipos dedicados a rescatar a las personas de los escombros posteriores a un siniestro.

Los perros de búsqueda y rescate salvan la vida de cientos de personas cada año. Una persona perdida, o la víctima de un desastre, sufre una pesadilla interminable esperando que alguien acuda a rescatarla. Los perros de búsqueda y rescate trabajan sin cesar hasta alcanzarla. Aunque pueda parecer que para ellos suponga una situación cargada de estrés, lo cierto es que para ellos no es más que un juego. Acostumbran ser canes que acaban por obsesionarse con el juego y viven para encontrar el premio que les llega cuando dan con aquella persona que estaba perdida.

Además de ser recompensados para continuar trabajando como si de un juego se tratara, los perros de búsqueda y rescate deben recibir todo el cariño de sus guías, y disponer de todos los cuidados necesarios para llevar una vida plena y feliz fuera del su «horario laboral».

Desde las primeras etapas de vida son entrenados, aunque es a partir de los 14 meses y hasta los 20 que inician las pruebas de búsqueda y recuperación de personas para que sean reconocidos como perros de rescate. Las pruebas de entrenamiento ante posibles situaciones de sismo son la colocación de objetos escondidos sin que el perro tenga la posibilidad de observarlos, la construcción de distracciones como fuego, ruido de motor o golpes de martillo, así como la simulación de posibles situaciones que se presentan en un desastre, esto con el objetivo de medir su capacidad de acción.

Lo que hace que se logre esta labor de auxilio por parte de los canes es la relación que existe entre el perro y el humano, considerada como binomio canino; se trata de un vínculo de confianza y empatía que se construye a lo largo de los años.

No existe una raza única para la búsqueda y rescate. Tampoco cualquier perro es útil para esta actividad. El pastor alemán, pastor belga, labrador retriever son algunas de las razas, en talla grande, adecuadas para realizar estas tareas, aunque también hay perros rescatistas mestizos. La comunicación que se tiene con ellos es el alemán, al ser el idioma universal canino. Los de carácter más inquieto podrían ser los más aptos para tareas de búsqueda y recuperación de personas.

Para que un perro pueda ser un buen rescatista tiene que cumplir con ciertos requisitos:

  • Tiene que ser lo suficientemente ágil y resistente como para soportar las dificultades propias de los trabajos que realiza. Por esto, pequineses, malteses, chihuahuas y otros canes pequeños no suelen ser utilizados en estas labores, prefiriéndose las razas más grandes, pero no deben ser tan grandes como para que su tamaño dificulte aún más las tareas de rescate. Tampoco suelen usarse razas gigantes, como el San Bernardo o el gran danés. Sin embargo, la excepción a esta regla se da cuando los perros necesitan mucha fuerza para sujetar o arrastrar a las personas, como ocurre con algunos perros salvavidas. En esos casos, se utilizan razas grandes como el terranova, que tiene la suficiente fuerza como para nadar mientras un humano se sujeta a su arnés.
  • Deben tener una motivación excepcional para realizar búsquedas prolongadas, aún en las condiciones más desfavorables. Es por ello que se prefieren aquellos perros que tienen un impulso de presa muy desarrollado y se obsesionan con encontrar a la víctima para así poder obtener su recompensa.
  • Todo perro de búsqueda y rescate tiene que estar perfectamente socializado con la gente y con otros animales. También tendrá que estar acostumbrado a situaciones estresantes, como la presencia de mucha gente alrededor, explosiones, gritos, etc. En definitiva, cualquier perro puede ser utilizado para búsqueda y rescate, siempre que cumpla con los requisitos anteriores y haya recibido un adiestramiento de alto nivel.
  • Otro rasgo a considerar en este sentido es que la especie canina muestra empatía y sensibilidad ante el sufrimiento de los humanos.

Los perros de búsqueda y rescate se pueden clasificar en diferentes grupos, según las tareas en las que sean especialistas. Los dos grupos principales corresponden a los perros de rastreo y los perros de venteo.

  • Los perros de rastreo, como su nombre indica, siguen el rastro de una persona desde un punto A hasta un punto B. Estos perros necesitan un punto de partida y alguna prenda no contaminada de la persona que van a buscar. Se utilizan para encontrar personas perdidas, aunque también pueden utilizarse para encontrar prófugos.
  • Los perros de venteo son los que buscan el olor humano que se encuentra en el aire, sin seguir a una persona en particular. Estos perros son especialistas en encontrar personas enterradas por derrumbes, personas enterradas por avalanchas, cadáveres de personas ahogadas, evidencias humanas en escenas de crímenes, etc.

Humo, así se llama este perrito mestizo, es un GRAN HEROE, para serlo no es necesario ser de raza.

Puesto que estos canes no siguen un olor determinado, los equipos de perros de búsqueda y rescate tienden a dividir el terreno en cuadrículas para separarse, y que cada uno de los canes cubra una única cuadrícula. En general, los equipos suelen estar formados por un guía y un perro, por lo que la probabilidad de error mediante este método de separación es prácticamente nula. Además de trabajar en zonas separadas para facilitar la búsqueda, los perros de venteo necesitan empezar a rastrear en contra del viento. Una vez detectado el olor, son capaces de centrarse en él hasta lograr encontrar la fuente, sin importar nada más.

Se llama binomio canino a la relación de confianza y empatía que perro y humano mantienen. Una estrecha relación emocional y simbiótica, construida a lo largo de los años, permite que su participación en un evento de rescate sea exitoso.

En diversas situaciones trágicas, tanto los perros como sus guías llegan a sufrir problemas emocionales por la imposibilidad de encontrar gente con vida. Después de encontrar tanta muerte y desolación, a los perros no solamente les falta la recompensa prometida, sino que sienten el dolor, la frustración y la tristeza de sus guías y de los otros integrantes del equipo de rescate.

En otras situaciones, sin embargo, el éxito no consiste en encontrar gente viva, sino personas que han fallecido. En estos casos, se usan los denominados perros de cadáveres, que están entrenados para encontrar restos humanos. Aunque estos perros no logran devolver un hijo a su madre, o un padre a la familia que tanto lo necesita, su labor permite resolver crímenes y dar un entierro digno a quienes tuvieron la desgracia de perecer en un desastre.

En 1999, la Federación Cinológica Internacional redactó el primer reglamento Canino para la Evaluación de Perros de Salvamento, el cual agrupa los entrenamientos básicos, las pruebas para certificación y las medidas de seguridad para los rescatistas tanto los humanos como los perros.

Una las participaciones caninas que se pueden destacar es la de Frida, una perra que forma parte del equipo de la Secretaría de Marina de México, animal que salvó la vida de 52 humanos en diferentes eventos ocurridos a nivel nacional e internacional. Para poder rescatar a personas, Frida contaba con un visor que protegía sus ojos en caso de humo, polvo o cualquier otra sustancia, botas que protegían sus patitas y un arnés.

Frida era de raza labrador, tenía 13 años y pertenecía a la unidad canina de la Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR). Tras el temblor, la perrita encontró 40 cuerpos sin vida y otros sobrevivientes, según informa la presidencia de México. Frida se retiró del trabajo de rescate en junio de 2019 a los 10 años y murió a los 13 años en noviembre de 2022.

Querida Frida, aunque tu partida nos duele, hoy la Familia Naval promete honrar tu memoria, actuando bajo el legado que nos enseñaste: nobleza, lealtad y amor. Gracias por servir a México, siempre vivirás en nuestros corazones,” indicó la fuerza militar en un mensaje de las redes sociales.

Nadie está preparado a hacer frente a las catástrofes naturales, solo estos héroes que, aun arriesgando su propia vida, ayudan a salvar vidas.

Nuestro agradecimiento a esos binomios que han apoyado tanto a los damnificados de México como a nivel internacional.

Dra. Carmen Báez

drabaez1@hotmail.es

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