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Solovino, el perrito del supermercado
«Cuando un hombre se apiade de todas las criaturas vivientes, sólo entonces será noble»
Buda

Nadie sabe cómo es que llegó hasta ahí. El veterinario le calculó unos 7 años de edad, y el supermercado tiene 5 años de funcionar. Pudiera ser que viera la primera luz mucho antes que se pusiera la primera piedra del centro comercial. Todo indica que era un “perrito de la construcción”, de aquellos que nacen o llevan para “cuidar” las obras.
El caso es que conocimos a Solovino hace unos meses, cuando acudimos por una solicitud de transporte hacia el veterinario; a su vez Suleima Mendiburu, quien solicitó la ayuda, lo conoció una mañana que llevó a su hijo a la secundaria que se ubica frente al Aurrerá del Fraccionamiento Ciudad Caucel, en Mérida.
Le llamó la atención que una señora con uniforme de una compañía de limpieza y vigilancia le estuviera poniendo gotas en sus ojitos llenos de lagañas. Se trataba de Doña Lidia, una buena señora, empleada de la compañía de limpieza, que se compadeció de verlo enfermo y, en la medida de sus posibilidades, quiso ayudarlo.
A partir de ese momento, Sol se volvió su protectora, compartiendo el caso en la página de Facebook de Sumando Manitas Proanimales. Con recursos propios, juntando, prestando, con donativos, pudo llevar a Solovino a consultar. Le detectaron entonces anemia, erliquia, parasitosis y otitis; sus plaquetas estaban por los suelos.
Con la ayuda de Doña Lidia, los otros vigilantes y los cuidacoches, Solovino recibía sus medicamentos puntualmente. Suleima seguía en la labor de recolectar fondos para sus medicinas, y para latas de comida y croquetas que doña Lidia guardaba celosa para dárselas a su amigo de cuatro patas. Solovino pudo recuperar en gran medida su salud.
Sin embargo, por falta de recursos, Solovino no ha podido ser llevado a su chequeo de control ni ha podido recibir sus vacunas; lo más preocupante es que el tiempo pasa y debe regresar al veterinario para sus chequeos.

Solovino es parte del paisaje diario del supermercado. Cuando fuimos por él, uno de los vigilantes en turno nos pidió identificación y anotó las placas del auto en su reporte, como si nos lleváramos una de las cosas más valiosas del lugar. De la misma manera, nos reportamos cuando lo devolvimos y nos bastó ver el cambio en el semblante del guardia para entender que Solovino no era simplemente “el perro del super”: era uno más de ellos, de los guardias y los cuidacoches.
Es importante mencionar que la administración del lugar deja que Solovino pernocte, y pase las tardes de calor en alguno de los locales vacíos. Sin embargo, si se llegaran a ocupar nuestro amigo quedaría totalmente a la intemperie.
El inclemente invierno y la búsqueda de un hogar
Solovino es un perrito mayor con sus 7 años a cuestas. A Sol le preocupa que el frío invernal se avecina y él podría padecerlo como muchos otros callejeros. Aunque pueda guarecerse en un local vacío, estos se encuentran totalmente abiertos a la lluvia, viento y frío.
A pesar de contar con lo más parecido a una familia y un hogar, Solovino bien merece estar con gente que le quiera, le dé un techo, el calor y el amor que la vida le ha negado. Sol, doña Lidia y los demás están en espera de un milagro que permita que Solovino forme parte de una familia verdadera. Nuestro amigo está en espera de ser adoptado.
Si lo ves a la puerta de Aurrerá, también puedes solidarizarte con él donando croquetas o latas de alimento. Cualquiera de los vigilantes podría recibirlo, en caso que doña Lidia no se encontrara.

Y si deseas apadrinar su consulta, vacuna, e incluso te interesa hacerlo parte de tu familia, contacta a Suleima Mendiburu, su benefactora, al celular 9994 16 65 60.
Solovino, el perrito del supermercado, es una muestra de la solidaridad comunitaria, de cómo entre todos pueden hacerse cargo de una vida, más que verla como un problema o una plaga.
Nos falta el colofón de esta labor: alguien que pueda brindarle un hogar a esta criatura
¿Acaso puedes ser tú?
Carlos M. Vivas Robertos






























Ojala y en todos lados, digase escuelas, compañias,en las colonia etc y sobretodo en iglesias ( donde la mayoria de veces que entra un perrito lo sacan a patadas o escobazos, en lugar de tener compasion de el y ayudarlo como pide Dios amen a todas sus creaturas)tuviesen ese compromiso de corazon pues es un ser vivo igual que tu o yo y nos necesita, ojala encuentre pronto un hogar quele de todo el cuidado y amor que merece como todo ser vivo