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Vivencias Ejemplares. Apuntes de un maestro rural.
Un Desigual Partido de Vólibol
Yo me controlé y dije: “Es solamente un momento de juego” –calculo que eran ya más de las 5 de la tarde–. Y agregué provocador: “Pero si tienen miedo…”
–“¿Miedo? ¡Pos cuál!” dijo el mismo chiquillo.
–“Bueno, pues a sus lugares.”
Entretanto las muchachas, con gran seguridad, se posicionaron y empezaron a calentar con impecable destreza –después sabría que eran las campeonas de la zona escolar–. El cura, de todos modos, retiró a una muchacha que era verdaderamente alta y empezó el juego.
Yo me sentía muy mal, más porque ya había a nuestro alrededor gente del rancho observando con mirada reprobatoria –debo decir que ninguno de los niños rebasaba los 12 años–. El contraste era enorme. Creo que ni siquiera se quitaron los sombreritos.
Tocó “sacar” a nuestras visitantes. Una muchacha se impulsó elegantemente, y con el canto de su mano derecha disparó un violento saque que pasó rozando nuestro hilo –nuestra “red” – y se estrelló entre mis chavitos antes de que estos pudieran reaccionar siquiera. Todos voltearon a verme con los ojos muy abiertos y sin hablar. Nunca habían visto algo así, pues nosotros sacábamos “de globito”. Yo quería que me tragara la tierra.
Decidí pelear.
Pedí “tiempo”, que el cura aceptó con una sonrisa comprensiva, y junté a mis pequeños.
Aparentando calma, les dije: –“¿Y qué pasó?”
Silencio. –Sólo recuerdo sus lindos ojos asustados–
“Bueno, solo una cosa,” agregué serio, y casi como una orden, “ese balón no se nos cae. ¿De acuerdo?”
Volvieron a sus posiciones y la muchacha volvió a “sacar”, pero esta vez, el balón cayó detrás del palo que habíamos puesto como marca límite, y entonces nosotros sacamos.
Yo creo que, por lo flojo del saque, la señorita del centro y las dos delanteras se estorbaron y el balón se les escapó.
Habíamos empatado.
El grito del “público” no se hizo esperar, y entonces sí que empezó el juego.
La gente gritaba y se metía con las muchachas.
Animados, los niños se batieron con una fiereza y con un ímpetu que sacaban yo no sé de dónde.
Yo estaba enloquecido, gritando indicaciones que nadie oía.
Seguramente por la presión de la gente, las muchachas iban perdiendo poco a poco su compostura, pues la hostilidad contra ellas era manifiesta. Mientras, los niños se habían envalentonado.
El juego terminó 15 a 13 en nuestro favor.
Zapatos tenis contra los viejos huarachitos.
Edad, estatura y técnica contra simple –no tan simple– coraje.
Empezaba a oscurecer.
Las señoritas se despidieron muy cortésmente, lo mismo que el padre, aunque éste ya había perdido algo de su color. Felicitó a los chamaquitos, aunque éstos ni siquiera le contestaron, y se fueron.
La gente seguía gritando mientras se retiraba, y los niños se perdieron entre ella. Ni se despidieron de mí, pero mis bonos subieron.
Entregado totalmente a mi trabajo, los primeros meses transcurrieron.
Ya conociendo los problemas del ejido, un día, en la ciudad de Fresnillo, me metí a una farmacia cerca de la terminal de autobuses y me acerqué a un hombre de unos 45 años con aspecto de buena persona. Efectivamente: lo era.
Me identifiqué y le dije que me gustaría ayudar a la gente cuyas enfermedades más comunes eran de las vías respiratorias y digestivas.
Él me escuchó muy atento y me preguntó si sabía inyectar. Le contesté afirmativamente, aunque me faltaba práctica y él, como dudando, dibujó un par de glúteos, dividió en 4 partes cada uno y me recordó que la inyección se ponía en el cuarto superior de afuera. Me explicó cómo hacer la prueba de la alergia a la penicilina, y me dio una jeringa con agujas y su estuche, alcohol, algodón, penicilinas para las infecciones y, para la gripe, unas ampolletas de color verde llamadas Eucaliptine Lebrun, para poner una si se trataba de un niño, y 2 si era un adulto.
Acordamos que le pagaría a la quincena.
Desde el fondo de mi corazón, emocionado, le doy gracias con mis recuerdos por su confianza, porque eso me permitió ayudar a mucha gente.
MTRO. JUAN ALBERTO BERMEJO SUASTE
Continuará la próxima semana…





























