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Cristina Farfán
Virtud sagrada que la mente mía
ensalza ansiosa, diviniza y llama
a darle vida al corazón que ama,
y en ti tan sólo en su dolor confía.
Vuelve dulce y bellísima esperanza
a reanimar mis ilusiones mustias,
y a borrar de mi pecho las angustias
con tus sueños de amor y venturanza.
Vuelve como risueña primavera
con tu verde follaje y con tus flores,
vuelve por Dios, endulza mis amores
vuelve, esperanza, a mi ilusión primera.
Contigo creo que hallaré un consuelo
en las borrascas que atribulan mi alma.
En ti la paz la bienhechora calma
halle tal vez que me negara el cielo.
Mas no vengas a mí por un momento.
Quiero que vayas donde va mi vida,
hasta que llegue la eternal partida
en que cesa el dolor, cesa el tormento.
Julio de 1866.
La Siempreviva. Revista Quincenal. Órgano Oficial de la Sociedad de su Nombre. Bellas Artes, Ilustración, Recreo, Caridad. Redactada Exclusivamente por Señoras y Señoritas. Mérida, año I, núm. 10, 3 de octubre de 1870, p. 4.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]





























