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PEDRO ALBERTO ESCAMILLA ESQUIVEL
7 DE JUNIO DE 2018
Considerando que Yucatán es un estado cuya fortaleza es la Cultura y Al arte como ente aglutinador y generador de identidad, y que esa fortaleza se deriva de la creatividad ancestral de la civilización maya.
Considerando que a consecuencia de esta herencia el pueblo yucateco es de carácter sensible y creador, lo que se manifiesta en la generación de bienes culturales tangibles e intangibles, tales como su gastronomía, artesanías, música, danza, plástica, teatro, monumentos arqueológicos, coloniales y tradiciones y costumbres.
Considerando que esa fortaleza que tiene el pueblo yucateco no ha sido debidamente aprovechada como una oportunidad de desarrollo.
Se considera importante que la cultura y el arte se organicen en industrias Culturales –creativas– que incidan en la generación de empleos y de riqueza para lograr mejor calidad de vida para la sociedad yucateca.
En el siglo actual, el conocimiento y la creatividad son los dos ejes estratégicos que permitirán que países, localidades y regiones puedan generar círculos virtuosos y de bienestar para sus pueblos.
¿Pero qué es una industria cultural? Son organizaciones encargadas de la producción, promoción distribución y exhibición de bienes y servicios culturales. La industria cultural, su particularidad y riqueza, y lo que la hace importante en relación con otros sectores tradicionales, son los contenidos y la creatividad, que son inherentes al arte y la cultura. Por otro lado, la cultura y el arte poseen contenidos simbólicos que permiten crear lazos de identificación, y acciones de apropiación por parte de los pueblos que las consumen. Ahí está su fortaleza.
Yucatán y sus creadores cuentan de manera innata con esas fortalezas, pero no están debidamente organizadas, encauzadas, con visiones y con planes integrales y estrategias que permitan llevar a cabo acciones duraderas y de largo plazo. De ahí la importancia de crear las industrias culturales.
Se propone, para impulsar la creación de las industrias culturales, que sea el Estado el que implemente los procedimientos y los acuerdos necesarios para crear un Fondo de Apoyo para la creación de esas industrias, y asigne un techo financiero adecuado.
Para promover el programa, en fecha determinada lanzará una convocatoria dando a conocer los requisitos y los montos a que se harán acreedores los proyectos ganadores. Estos proyectos serán seleccionados por un Jurado multidisciplinario, con la visión para insertar esos proyectos en un mercado con posibilidades de crecimiento.
El propósito de crear y desarrollar las industrias es detonar las actividades económicas que están detrás de la cultura y las artes.
Otros motivos para crear las industrias culturales es que ellas representan en su sentido más nítido a la economía creativa e innovadora, y es la que más valor agregado genera con sus consecuencias inmediatas: mejoría en los ingresos, en el empleo.
Por otro lado, la creatividad y el conocimiento son motores de cambio continuo, condiciones indispensables para cualquier organización empresarial para permanecer en un mercado, con altas tasas de rentabilidad, y eso es lo que la cultura y el arte llevan a cabo cotidianamente.
Tradicionalmente, a la Cultura se le ha considerado como el medio idóneo para colmar el ocio y el entretenimiento, pero es más que eso. La Cultura es, por sí sola, una herramienta que puede ser usada de múltiples formas; su utilidad es, por tanto, versátil. Saber explotar esa versatilidad es la clave del éxito para el desarrollo sostenido de las industrias culturales.





























