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La Perfecta Espiral – Objetos que alter(n)an nuestra realidad

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La Perfecta Espiral – Objetos que alter(n)an nuestra realidad

Algunos compartirán los gustos del autor, coleccionista de objetos significativos en las vidas de los demás, objetos de vidas pasadas: libros con dedicatorias, fotografías viejas, en una ciudad perdida en el tiempo y gastada por el uso. Hechos y sucesos que se repiten en la eternidad, pero en espacios similares, o distintos, o en el pasado, pero que repercuten en el presente o viceversa.

Ese desdoblamiento de realidades alternas, de realidades que se equiparan con el pasado, nos recuerda a algunos cuentos de Cortázar, que puede ser una influencia, o quizá una confluencia de estilos y temáticas, con todo respeto al autor, de estas historias, fantásticas por demás.

El autor, a nuestro parecer, es conocedor de la historia y del ave búfago, que es la anécdota, muchas veces más ricas, sustantivas y definitorias que los hechos historiográficos mismos, y que en muchas ocasiones influyen en el desarrollo y devenir de los acontecimientos.

He visto a De Mauleón recorrer su ciudad y los barrios cuya belleza debía ser “hallada tras fachada, descascaradas, los blasones desportillados, las rejas provistas de enredaderas” – esa misma “ciudad deshecha, gris, monstruosa” que cantó Jose Emilio Pacheco – que la distinguen. Me consta que es de aquellos que se detiene el tiempo suficiente, tiempo sincrónico, para mirar, abstraerse, transportarse, yuxtaponerse en el vértice de los tiempos y realidades. Palpa los objetos, libros, fotogramas, y es como si en ese instante se encontraran o se unificaran el pasado y el hoy.

Este es el sino de los cuentos que integran este libro, La Eterna Espiral, escrito por el mencionado Héctor de Mauleón.

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Una fotografía, una historia dentro de la historia, un libro, una fecha, una dedicatoria, un espejo, todo sirve para convocar los tiempos, las dimensiones temporales que habitan el presente, este tiempo que trascurre como un río y lleva en su caudal otros tiempos, otras historias.

La ciudad azteca que yace bajo la ciudad moderna, que sale a la luz por los trabajos de construcción del metro.

La posibilidad de un puente subterráneo que una dos mundos y, en el fondo, el espíritu vengativo y sediento de sangre de los Tlatoanis, sacrificando a su juventud en el altar de Tlatelolco.

El espejo que se niega a reflejar y devolver la realidad del presente, espejo premonitorio, ya de Moctezuma, de Tezcatlipoca, del mundo ambivalente de Alicia, el espejo que se le desazoga para que proyecte la realidad retrospectiva hasta el presente.

Pasillos, pasajes, túneles, puertas que se abren, espejos, libros que se abren a otras realidades, o de un ayer inesperado, de un tiempo detenido, son una constante.

Me quedo con la historia, o el cuento, “El norte ignoto” o pudiera elegir otro de los siete que integran el libro.

La historia huye en un espacio geográfico mágico y misterioso en la cual se empatan dos tiempos, poblado por seres humanos que vagan en la intemporalidad, que luchan por su sobrevivencia, la conciencia y el razonamiento sazonado por el sol del desierto.

Por un lado, la locura de las visiones de oro, riqueza y vida eterna, que propiciaron la Conquista. Aquellas de los que quedaron fuera del reparto de bienes, por insuficientes méritos, por llegar tarde o porque su ambición era desmedida, en los primeros años de la Colonia. Visiones convocadas por el hambre, por los años de miseria.

Vagar en la búsqueda de un destino más imaginario de las expediciones, más que físico o geográfico, de la empresa para alcanzar y coronar con riquezas y sueños desbordados, pero que se definirán en el instante en que la conjunción y sumatorias de locuras, la locura de la revolución de 1910 una de ellas, cualquiera, supere a la otra.

Héctor de Mauleón, de larga trayectoria en el impulso de proyectos culturales, de valedor de suplemento cultural y propiciador del análisis de los hechos históricos, nos obsequia un libro valioso, muy a su estilo y temáticas asumidas.

No tiene desperdicio.

Juan José Caamal Canul

La perfecta espiral. Héctor de Mauleón. 2011. Editorial Planeta Mexicana.

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