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Double Fantasy, el testamento musical de John Lennon

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Double Fantasy, el álbum de retorno de John Lennon fue lanzado un 17 de noviembre de 1980, recibiendo críticas negativas por parte de la flemática prensa inglesa y también la norteamericana. 23 días después de su lanzamiento, cuando el ex líder los Beatles era asesinado a tiros en Nueva York, el disco retornó a las listas, convirtiéndose en un rotundo éxito comercial, una victoria forjada a través de la tragedia.

En mi opinión, la característica a resaltar en este trabajo, grabado del 7 de agosto al 19 de octubre de 1980 en los estudios The Hit Factory de Nueva York, es que fue el primero que John grabó libre de la presión que envolvieron sus anteriores producciones discográficas. Era un hombre feliz, que cuidaba a su hijo Sean mientras Yoko se ocupaba de los negocios. Tras varios años sin crear nueva música, dio forma a canciones que tienen como eje central el amor a la familia.

John contrató los servicios de Jack Douglas para que lo acompañara en la producción, atraído por su palmarés que incluye a bandas del calibre de Aerosmith, Cheap Trick, The New York Dolls y también a la gran Patti Smith. Una decisión acertada, pues el sonido general del álbum es excelente, incluyendo las aportaciones de Yoko, quien demostró una evolución importante en su propuesta creativa e interpretativa.

El álbum inicia con ‘(Just Like) Starting Over’, una oda al momento de felicidad que John encontraba en su familia desde que se retiró de la escena musical: “Sé que el tiempo vuela tan rápido, pero cuando te veo, cariño, es como si los dos nos enamoráramos de nuevo, será como empezar de nuevo…

Yoko Ono continúa con ‘Kiss, Kiss, Kiss’, un rock pop muy al estilo de bandas como Blondie o The Cars, muy populares por entonces. Yoko incluyó una grabación donde alcanza el orgasmo mientras pronuncia su excitación hablando en japonés. “Toca, toca, toca, tócame, amor, estoy temblando por dentro. Es ese débil, débil sonido de la campana de la infancia, sonando en mi alma…

John Lennon y Yoko Ono con el productor Jack Douglas en los estudios The Hit Factory de Nueva York, durante las sesiones de grabación de ‘Double Fantasy, de agosto a octubre de 1980.

Cleanup Time’ (Hora de limpieza) en un rock directo donde el británico confirma que su barco viaja con su mayor posesión: su familia, a la que pone por encima de todo. “La reina está en la casa de conteo, cuenta el dinero, el rey está en la cocina, hace pan y miel, no hay amigos y, sin embargo, no hay enemigos. Absolutamente libre. No hay ratas a bordo del barco mágico, de perfecta armonía…

En ‘Give Me Something’ es notable la influencia en Yoko de la obra de la cantante alemana Nina Hagen, además de la notoria mejora en la interpretación de la japonesa, quien en este disco grabó sus mejores voces.

I´m Losing You’ es un rock blues muy efectivo, con John transmitiendo todo el sentimiento implícito en la letra que describe el sufrimiento de quien sabe ha perdido a su gran amor. El ex Beatle compartió la energía que vivía en aquellos tiempos en su propia relación con Yoko: “Aquí en el valle de la indecisión no sé qué hacer, siento que te escapas, siento que te escapas, te estoy perdiendo, te estoy perdiendo…

I´m Moving On’ es otro acierto de Yoko, un rock liderado por la guitarra de Earl Slick, que le da una capa muy efectiva para ser pegajoso. “Cuando estabas enojado tenías amor en tus ojos; cuando estabas triste tenías un sueño en tu voz, pero ahora me estás dando tu sonrisa de ventana, sigo adelante, sigo adelante te estás volviendo falso…”

Beautiful Boy’ contiene toda la manufactura Beatle, una obra sumamente emotiva, colorida, nostálgica y melódica. Todo el amor que John sentía por su hijo la convirtió en una especie de legado a través de esta pieza maestra. “Cierra los ojos, no temas, el monstruo se ha ido, está huyendo y tu papá está aquí, hermoso, hermoso, hermoso, hermoso niño…

Watching the Wheels’ fue el tercer sencillo del álbum, alcanzando la décima posición en la lista de Billboard, una metáfora acerca del valor de cada día, compartiendo sus días de felicidad a cargo del hogar, cocinando para su hijo, ejerciendo la función de ‘amo de casa’.

Yes I´m your Angel’, inicia con toda una serie de efectos para crear la ambientación necesaria para la interpretación de Yoko de un tema que desborda nostalgia a la época de las grandes bandas con “Feliz cumpleaños, mi amor, soy tu ángel, te lo daré todo, en mi poder mágico, así que pide un deseo, y dejaré que se haga realidad para ti…

Llega la obra maestra con ‘Woman’, otra declaración absoluta de amor de John hacia Yoko que todos nos hemos ‘robado’ para dedicarla a la mujer de nuestros sueños, una pieza perfecta para decir de manera tan bella lo que no somos capaces. “Mujer, sé que entiendes el niño pequeño dentro del hombre; por favor recuerda que mi vida está en tus manos y, mujer, abrázame cerca de tu corazón, a pesar de lo distante no nos separes,después de todo está escrito en las estrellas…

 ‘Beautiful Boys’ tiene a Yoko respondiendo a John la oda a su mutuo hijo, pero incluyéndolo a él en el mensaje. No debemos olvidar que Lennon llamaba cariñosamente ‘Mamá’ a su esposa. “Eres un hermoso chico, con todas tus pequeñas estratagemas, tu mente ha cambiado el mundo, y ahora tienes cuarenta años, tienes todo lo que puedes llevar, y todavía de alguna manera te sientes vacío, nunca tengas miedo de volar…

Dear Yoko’ es un delicioso rock country expresando su amor total a Yoko Ono, incluso se podría armar un “lo mejor de” de las canciones que Lennon le compuso a su esposa. “Incluso cuando esté a millas en el mar, y ningún lugar es el lugar para estar, tu espíritu me está cuidando, querida Yoko. Incluso cuando veo la televisión hay un agujero donde se supone que debes estar, no hay nadie acostado a mi lado, ¡Oh, Yoko! Nunca jamás te dejaré ir…”

Los dos temas finales son creaciones de Yoko: ‘Every man has a woman who loves him’, un rock pop muy ochentero, y ‘Hard Times Are Over’, donde expresa su optimismo por el futuro: “Pero no nos importa, queremos saber, queremos saber en los ojos del otro que los tiempos difíciles han terminado, terminaron por algún tiempo…”

Resulta sobrecogedor que con este mensaje finalizara el disco que terminó convirtiéndose en el testamento musical de John Lennon, pues sería asesinado poco después.

Posteriormente Yoko lanzó ‘Milk and Honey’, compuesto de temas grabados en las sesiones de Double Fantasy.

RICARDO PAT

riczeppelin@gmail.com

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