¿Días Religiosos?

By on abril 1, 2021

Editorial

Las semanas del año caen una a una como páginas ociosas en los calendarios, llevando consigo cargas sentimentales, dolorosas en veces, memorables en lo familiar y litúrgicas en los espacios religiosos. Hay otra acepción, la de los paseos divertidos o las aventuras, que es por la que opta la mayor parte de la población de nuestro continente.

El hecho de que los primeros conquistadores extranjeros viniesen en su mayoría de países occidentales matizó sus actos de conquista con acciones religiosas y estandartes con el signo cristiano de la cruz, remembranza de sacrificios de un ser humano que las ceremonias religiosas han convertido en divino, creando alrededor de su imagen un culto que reúne ahora a millones de creyentes en la resurrección.

Por tales motivos, ese renacimiento temporal de los sentimientos cristianos recorre el mundo con su carga de reflexiones y propósitos de enmienda de las conductas apartadas de la rectitud de los preceptos.

Los días son también –hay que reconocerlo– motivos de atracción para las masas, cristianas o no, que ven en ellos un período de descanso, de reposo, de abandono de los obsesivos días laborales, espacios de desconexión de los tiempos normales, cotidianos, para lograr la inserción personal en un período de asueto, de relajamiento, de reposo físico y espiritual.

La llamada “Semana Santa”, Semana Mayor por su gran relevancia histórica cristiana, es un espacio para la reflexión serena, como también un tiempo atractivo para fortalecer los lazos familiares o sociales.

Muchos hablan de una Semana Santa sin razonar o meditar el porqué de esa denominación. Así, un período considerado para la reflexión y fortalecimiento de la vida interior se transforma habitualmente en siete días, o más, en que se abren las puertas, amplias en este caso, no a la reflexión sino a la pachanga, a la diversión. Y conste que estamos en tiempo de una cuarentena dictada por las autoridades sanitarias por contingencias de una pandemia viral.

Es cierto que en los tiempos pretéritos se abrían únicamente al espíritu cristiano de los fieles. Hoy los espacios de convivencia social se promueven y abren para ofrecer relajamiento, bebidas, convivencias abiertas, paseos y relajamiento de las costumbres habituales.

La vida exterior suplanta a la vida interior dictada por las costumbres religiosas antiguas.

Ahora, las mentes se abren no a la reflexión, sino a la diversión que incluso llega a niveles de abuso colectivo.

CADA QUIÉN SU VIDA” es el nombre de una exitosa gran producción teatral mexicana.

El título es aplicable a esta Semana Santa del año 2021.

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