Reflexiones desde la Pandemia

By on abril 1, 2021

Ing. Alfonso Hiram García Acosta, distinguido colaborador del Diario del Sureste, recipiendario de la Medalla al Periodismo Cultural Oswaldo Baqueiro López 2016.

Me llena de satisfacción el Diario del Sureste, en el cual me inicié como poeta y posible futuro escritor periodístico en el año de 1952. En la “Página Universitaria” del Diario se publicaron mis primeros escritos y versos en un periódico diario, de alta circulación en Yucatán, en ese momento bajo la dirección del dramaturgo Wilberto Cantón. Todos los demás directores del Diario fueron mis amigos y maestros, hasta la fecha en que cerró sus puertas por motivos políticos.

Cuando era director el historiador y escritor Don Oswaldo Baqueiro López, me fue otorgada la responsabilidad de las ediciones de los Suplementos Culturales en dos ocasiones -fui recipiendario en el 2016, de la Medalla que lleva su nombre por una trayectoria de vida en el periodismo cultural-, siendo parte de su staff de trabajo.

Con la tecnología actual, tenemos más espacio, color, y posición mundial en las letras. He continuado colaborando cuando menos con un artículo semanal y recibiendo el material de otros escritores, a los que ilustro sus escritos. El día de hoy, 26 de marzo del 2021, a las nueve de la mañana ya llevamos 477 visitas en un acumulado de 332 ediciones semanales; nuestros visitantes suman 1,350,577.

Ahora escribimos para todo el mundo, rompiendo la barrera de lo regional y nacional; ahora vagamos internacionalmente y nos leen en los cinco continentes, especialmente en los de lengua latina, como en las Filipinas, donde Maya Ramírez es mi representante en Manila, dirigiendo la Editorial “Publi Libros”.

Tenemos colaboradores de toda Latinoamérica y el Diario del Sureste ahora tiene una dimensión mundial. El “quédate en casa” a mi edad -85- no fuera un alivio si no pudiera sentarme a escribir. Sin necesidad de aumentar mi vida social, sí estrechó lazos de amistad ahora con más de unas docenas de escritores latinoamericanos con los que nos unen las letras y su difusión.

En este confinamiento, escucho de fondo música instrumental de muchos países, con un volumen que no interrumpa el pensamiento. He logrado en un año la producción de varios libros; si no ven la luz es porque se quedaron en el vientre de mi PC.

  • “Dos Latitudes. México – Argentina”, con Mario Paolucci, Cronista Vitalicio de la Ciudad de Boca.
  • “Motivaciones de Las Calles”, poemas con once poetas latinoamericanos desde la Patagonia al Caribe Mexicano Nancy Mayanz de Chile; Mario Paoluchi de Argentina; Hugo Altez Alberti; Uruguay; Xiomara Villarreal, y Rodolfo de la Fuente, Cuba; Luzelba Capó, Puerto Rico; María Ella Gómez Rivero, Wachy Bates, Hiram García, México, Carmina Gallo, Colombia entre otros– bajo mi coordinación, en una conjunción de poetas latinos con semblanzas poéticas de sus calles (el prólogo lo escribió Raquel Mongiello, destacada escritora de Santa Fe, Argentina).
  • De mi autoría, ya terminé la corrección de la 2° edición de “Análisis de la Incógnita del Hombre”, “Poética”, Por los Senderos de mi Vida”, antología personal de poemas. También “Remembranzas del Boxeo en Yucatán”, deporte en que participé en los años cincuenta como deportista amateur y posteriormente, de adulto, en la Comisión de Box y Lucha de Yucatán, como testimonio de un deporte que se apaga. Por la pandemia, he trabajado en PAN DE MI ALMA” poemas; “Mujeres en la Música del Caribe”, mi participación con las semblanzas musicales de mujeres que destacaron en la Música de Yucatán, colaboración al libro que escribe el musicólogo cubano José Loyola Fernández, “Atisbando en el Arte”: Claude Manet, y en el tintero he iniciado una segunda parte de “Atisbando Cuba” con pasajes de mi vida en la Antilla Mayor.

Ahora no viajo por la contaminación viral y disminución visual, sin producir ninguna economía y sí algunos costos naturales de tiempo y esfuerzo.

La pandemia ha sido un remanso de paz para bregar entre letras, mientras escucho música escribo, ahora sin olor a plomo de los linotipos, ilustro sin mi manguillo y plumilla con tinta china que me servirían para alguna exposición de arte.

Me siento activo y alegre con mi familia a un lado. A veces me quitan algo de trabajo físico, siendo consentido por los míos, mientras disfruto dos bisnietas que nos dan alegría cuando llegan; si se quedan a dormir unos días, nos dan alegría cuando se van. Las adoramos.

Gracias por la publicación del “Curriculum Musical” al C. P. Luis Alvarado Alonzo, a Sergio Alvarado Díaz, y a su Colectivo de Trabajo, que no dan muestras de cansancio en sus labores periodísticas en esta nueva etapa virtual. Sin ellos no hubiese resurgido de sus cenizas el Diario del Sureste

Gracias a todos. Hiram.

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