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Es una tendencia natural, tanto en el mundo laboral como en el personal: la semana de Navidad hacemos votos y contamos los momentos para estar con los nuestros, saboreando con anticipación tanto el asueto como la atmósfera que rodea estos días.
Cierto es también que muchos andamos a las prisas, preocupados por la cena, los regalos, los compromisos.
Como fuera, esta semana y la última del año siempre tienen un sabor especial, brindándonos la oportunidad de modificar nuestra rutina y nuestro carácter para bien.
En estos atribulados tiempos, ante tantas evidencias de desfachatez, desvergüenza, e impunidad, a veces cuesta mucho ver con optimismo el futuro. Tal vez un sencillo método sea no prestar tanta atención (que no es lo mismo que olvidar o ignorar) a lo que nos hace falta, concentrándonos en lo que sí tenemos. Ah, pero cuesta tanto…
Gocemos con las tradiciones, agradeciendo lo que tenemos, sonriendo y prodigando afecto con sinceridad.
La vida es una colección de recuerdos que vamos creando día con día, algunos buenos, algunos no tantos, todos con alguna enseñanza.
En esta Navidad 2025, deseamos a todos nuestros lectores y compañeros de letras, así como a sus familias, que el nacimiento de Jesús traiga Paz a sus corazones, que el Amor se haga aún más presente, que los recuerdos que logren crear proporcionen sustento perenne.
¡Feliz Navidad!




























