En la Universidad Hispanoamericana de Coacalco, Estado de México

By on octubre 5, 2016

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Testimonios, Cuentos, Relatos y Otros Temas

XV

En la Universidad Hispanoamericana de Coacalco, Estado de México

Al cabo de unos tres años después del Liceo Franco Mexicano, y por ajustes en los horarios de mi trabajo en el Politécnico, me desocupé por las tardes, pensando que ya merecía algún descanso de las 12 horas diarias que venía trabajando de mucho tiempo atrás. Sin embargo, mis inquietudes docentes me llevaron a la cátedra en la Escuela de Pedagogía de la Universidad Hispanomericana, institución fundada por el Lic. Eduardo Ituarte Verduzco, de la que fue su primer Rector.

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Una breve historia

No preciso la fecha exacta, pero estimo sería a principios de los años setenta cuando, viajando por la carretera de Naucalpan a Ecatepec, el Lic. Ituarte tuvo la idea de fundar un plantel educativo en Coacalco, con colegiaturas adecuadas a una clase media de modestos ingresos, al observar que no existían tales servicios privados en esa comunidad.

Para llevar a cabo su propósito, rentó un terreno   que aún conservaba en buen estado las instalaciones de unos viejos gallineros, mismos que mandó adaptar como aulas para albergar una escuela secundaria. Le escuché contar: “Sobre la cajuela de mi carro Volkswagen levanté la primera inscripción.” Le acompañaba el Ing. Roberto Díaz Mejía, Prof. de Matemáticas en otra institución, a quien el Lic. Ituarte convenció para que le acompañara en esta aventura educativa.

A partir de entonces la demanda creció y a través del tiempo, reinvirtiendo los recursos, el plantel educativo se transformó con nuevas y modernas edificaciones para albergar, además de la secundaria, la preparatoria, carreras universitarias y maestrías, que la convirtieron inicialmente en Centro Universitario y, posteriormente, en la Universidad Hispanoamericana, que los primeros estudiantes,  por el origen en los terrenos del viejo criadero de pollos y gallinas y las primeras aulas adaptadas, la apodaron,  festiva y cariñosamente,  como “The Little Chicken University.”

En este plantel educativo, en la ya prestigiada Universidad Hispanoamericana de Coacalco, Edo. de México, trabajé de 1986 a 2000, inicialmente como profesor en la Escuela de Pedagogía del plantel satélite, y poco después como director de la Escuela de Pedagogía del plantel Coacalco, Edo. de México, con un breve período de ausencia por haber aceptado invitación del Gobierno de Yucatán para trabajar como Secretario Técnico de la Secretaría de Educación del Estado.

De vuelta a Naucalpan, municipio de mi residencia familiar, me incorporé como docente en la preparatoria de la Universidad en el Plantel Satélite, impartiendo la cátedra de Psicología.

Poco después, solicité al Ing. Roberto Díaz Mejía, quien fungía como Vicerrector del plantel Coacalco, volver a trabajar con él, en la cátedra o bien en la posición que se me asignara.

Me respondió que había un nuevo Rector y, por tanto, había que consultar con él. Ofreció presentarme en una fiesta del día del maestro a la que me invitaba. Así sucedió. Para mi grata sorpresa, el nuevo Rector era el C.P.C. y Maestro Ignacio Milán Brito, oriundo de Yucatán, paisano y amigo mío desde los tiempos de estudiante, a quien hacía treinta años que no veía. Al ser presentados, nos llamamos mutuamente por nuestros nombres:

– “César Ramón,” dijo. “Eres tú, ¿qué haces por aquí?”

– “Soy el mismo, Nacho Milán, y por lo pronto aquí no hago nada más que divertirme,” respondí.

Un fuerte abrazo de viejos amigos, la sorpresa de los testigos que nos rodeaban, y las sonrisas y comentarios por tan casual y grato reencuentro.

Al inicio del siguiente período escolar en septiembre de 1992, el Rector me designó Jefe del Departamento de Capacitación Docente, para hacerme cargo de organizar programas de mejoramiento para los profesores. Se hizo la planeación pertinente y, después de aprobados los proyectos, impartimos cursos-talleres de temas pedagógicos a nuestros colegas profesores.

Poco después el Rector Milán, para reorganizar la vida académica de la Universidad, estableció el Sistema de Academias que consistió en la integración de grupos colegiados de profesores, encabezados por sus directores, para analizar sobre la marcha el desarrollo del proceso educativo de las diversas disciplinas y hacer propuestas de mejoramiento que se instrumentaban para su realización.

Directivos de la Universidad Hispanoamericana: En primer plano de Izq. a Der.  Ing. y Dr. Ricardo Vargas de Basterra, Director de la Esc. de Ingeniería Telemática y Licenciatura en Informática. Lic. Ignacio Dehesa Baena, Director de la Esc. de Turismo. Ing. Roberto Díaz Mejía, Vicerrector. CPC y Maestro Ignacio Milán Brito, Rector. Lic. César Ramón González Rosado, Secretario Académico. Ing. y Maestro Juan Matus Parra, Director de la Escuela de Ingeniería Industrial.  Abog. Fausto González Arzate, Director de la Escuela de Derecho. Detrás. Psicóloga Alicia Aguilar Trejo, Directora de la Escuela de Psicología. Lic. en Admón.  y Maestro, Francisco Enrique Cosío Ruiz, Director de la Escuela de Contaduría y Administración, y demás colaboradores.

Directivos de la Universidad Hispanoamericana: En primer plano de Izq. a Der.  Ing. y Dr. Ricardo Vargas de Basterra, Director de la Esc. de Ingeniería Telemática y Licenciatura en Informática. Lic. Ignacio Dehesa Baena, Director de la Esc. de Turismo. Ing. Roberto Díaz Mejía, Vicerrector. CPC y Maestro Ignacio Milán Brito, Rector. Lic. César Ramón González Rosado, Secretario Académico. Ing. y Maestro Juan Matus Parra, Director de la Escuela de Ingeniería Industrial.  Abog. Fausto González Arzate, Director de la Escuela de Derecho. Detrás. Psicóloga Alicia Aguilar Trejo, Directora de la Escuela de Psicología. Lic. en Admón.  y Maestro, Francisco Enrique Cosío Ruiz, Director de la Escuela de Contaduría y Administración, y demás colaboradores.

Así, al impulso de esta importante iniciativa, surgieron las Academias de Matemáticas, de Investigación, de Derecho, de Pedagogía, de Administración, de Contaduría, de Psicología, de Ingenierías y otras que después se organizaron de acuerdo con la implantación de nuevas carreras, de tal modo que con esta nueva orientación para la administración de la docencia se logró un importante mejoramiento de los procesos de enseñanza-aprendizaje.

En al año de 1994, el Sr. Rector tuvo a bien designarme como Secretario Académico de la Universidad, para coordinar funciones como las de capacitación y formación docente, investigación, desarrollo curricular y proyectos específicos, con subordinación directa a Rectoría. En esta nueva encomienda tuve oportunidad de coordinar importantes proyectos que se desarrollaron conjuntamente con nuestros colaboradores.

Estructuramos el Diplomado en Docencia Universitaria de 180 hrs., que reemplazó a los cursos sueltos de didáctica y tecnología educativa que se venían impartiendo, diseñándolo con la fundamentación teórica del Constructivismo y con los módulos: Inducción a la Docencia, Introducción al Constructivismo, Desarrollo de Habilidades de Pensamiento, Estrategias para el Aprendizaje Significativo, Evaluación por Procesos, Recursos Didácticos, Multimedia y Laboratorio de Micro-Enseñanza.

En Desarrollo Curricular, la Universidad tuvo la necesidad de desarrollar nuevos planes de estudio y nos correspondió a nosotros, Secretaría Académica, asumir la responsabilidad de administrar y asesorar en lo técnico-curricular los proyectos. Organizados los grupos de trabajo con los especialistas de las diferentes áreas del conocimiento, se elaboraron los planes de estudios de las carreras de Psicología, Ingeniería Industrial, Ingeniería en Informática, de Odontología y, previa evaluación, se actualizaron los planes de estudio de las carreras existentes.

Nos acompañaron en esa tarea los directores: Ing. Juan Matus Parra, coordinando al grupo de Ingeniería Industrial; el Ing. Ricardo Vargas de Basterra, el grupo de Ingeniería Telemática y la Licenciatura en Informática; la Psicóloga Alicia Aguilar Trejo, en Psicología; la Lic. Natalia Montero, en Pedagogía; el Abog. Fausto González Arzate, en Derecho; la Lic. María del Carmen Trejo en Administración de Empresas; y como asesores en desarrollo curricular: la Lic. Rosalía Islas Vargas, el Lic. Juan Manuel Cárdenas Delgado y el Lic. Martín Zepeda Landa.

Otro proyecto de relevancia que se desarrolló en la Secretaría Académica fue el de Evaluación Docente, proyecto en el que el procesamiento de datos se realizó a través de un software diseñado especialmente para el caso. La investigación estuvo a cargo del Lic. en Psicología José Manuel Cárdenas Delgado, y del Lic. en Pedagogía Martín Zepeda Landa. Fue un instrumento que facilitó el mejoramiento del desempeño docente.

Una nueva biblioteca con mobiliario, equipo e instalaciones confortables, y bibliografía actualizada de acuerdo con los planes de estudio recibió el nombre Karol Wojtyla y pasó a depender de la Secretaría Académica a mi cargo. Es de anotarse el buen desempeño de la Lic. en Bibliotecología Ana Luisa Huerta Velásquez, quien organizó el funcionamiento de la biblioteca de acuerdo con actualizados procedimientos, además de llevar a la práctica talleres de lectura entre los estudiantes y maestros.

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Dentro del proyecto de Evaluación Institucional de la Federación de Instituciones Particulares de Educación Superior –FIMPES–, coordinado por la Lic. en Psicología Martha Elena Sierra Gómez, participé en calidad de integrante del comité responsable del autoestudio, presidido por el Rector Milán Brito.  Posteriormente, el mismo Rector me comisionó para formar parte del grupo de visitadores de la FIMPES para hacer la revisión del autoestudio del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente –ITESO– en Guadalajara, grupo que presidiera el C. P. Jesús Nájera Martínez, entonces Rector de la Universidad del Valle de México.

Otros académicos que integraron este grupo visitador fueron el Maestro José Pérez Cota, como asesor de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior – FIMPES–; el Dr. León Garduño Estrada y también el Maestro Manuel Mancebo del C., los tres de la Universidad Las Américas de Cholula, Puebla. La experiencia fue de gran interés. Durante tres días recorrimos el campus universitario y verificamos el cumplimiento de las normas FIMPES en sus diversas áreas, consignadas en el documento del previo autoestudio del ITESO.

Entrevistamos profesores, revisamos múltiples documentos, incluyendo los confidenciales, se verificó el buen funcionamiento de las instalaciones y equipos etc. Me correspondió verificar el área académica y personal docente. Después del análisis de la información obtenida en varias reuniones de trabajo se redactó un informe favorable a la Institución, que sirvió de base para que posteriormente se certificara al ITESO como una Institución con calidad académica FIMPES, proceso que con anterioridad se había aplicado a la Universidad Hispanoamericana para la misma certificación de excelencia.

La gestión del Maestro Milán Brito como Rector de la Universidad Hispanoamericana durante el período comprendido entre los años de 1991 a 1998 se caracterizó por un período de consolidación y renovación académica fundamentalmente, con el soporte de nuevas instalaciones y equipos logrados con el apoyo del anterior Rector, Lic. Eduardo Ituarte Verduzco, que fungía entonces como Presidente del Consejo de Administración. En este mismo período se inauguró el campus B para la implementación de nuevos proyectos educativos, construido en un terreno adjunto.

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Concluyó su gestión el Maestro Milán Brito en agosto de 1998, dejando en el campus, además de los excelentes resultados de su rectoría, la nostalgia de su grata y amable presencia que lo acercó al afecto de profesores, alumnos y personal de apoyo.

Al Rector Milán le sucedió el Ing. Alfonso Marín Jiménez, destacado académico con gran experiencia en asuntos de educación superior, que continuó en ascenso el desarrollo de la Universidad.

Al centro, el Rector Ing. Alfonso Marín Jiménez. A la derecha, el Vicerrector Ing. Roberto Díaz Mejía, Lic. Luz María Anzaldo Arroyo y Lic. Max Burrillo Velazco.

Al centro, el Rector Ing. Alfonso Marín Jiménez. A la derecha, el Vicerrector Ing. Roberto Díaz Mejía, Lic. Luz María Anzaldo Arroyo y Lic. Max Burillo Velazco.

En esta labor de consolidación institucional acompañaron a los Sres. Rectores Eduardo Ituarte Verduzco, Ignacio Milán Brito y Alfonso Marín, el Vicerrector Ing. Roberto Díaz Mejía, y los distinguidos Maestros Max Burillo Velazco y Luz María Anzaldo Arroyo, en funciones de apoyo académico y también administrativo.

No omito mencionar a otros distinguidos profesores que conocí en este plantel de estudios superiores:   Lic. y Maestra Mónica Rangel Pascualli; Lic. Juan Carlos Orellana Maya; Lic. en Administración y Maestro Francisco Enrique Cosío Ruiz, Director de la Escuela de Contaduría y Administración; LAE Rubén Martínez Verduzco, secretario particular del Rector Milán; Dr. Carlos Guardado Alcalá, responsable de las Maestrías, y otros docentes que con su  trabajo contribuyeron con mucho al prestigio educativo de nuestra institución.

Dos años más tarde – 2000 – tomé la decisión de jubilarme después de haber trabajado durante 42 años en educación, con el fin de continuar algunas otras tareas pendientes de tipo académico, cultural y cívico-social en forma privada. En ello me ocupo ahora…

Pocos años después – 2004-  la UHA cambió de administración y su nombre por el de Universidad del Valle de México, Plantel Coacalco.

César Ramón González Rosado

Fotografía: Lic. Juan Carlos Arellano Maya

[Finaliza]

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