El milagro de la expresión

By on septiembre 20, 2019

José Juan Cervera

Los campos más floridos no llegan a gozarse en su totalidad, sea por las variaciones de su atmósfera, por las veleidades del tiempo o por el temperamento de sus comunidades vecinas. La generosidad de sus dones no fluye equitativa en el ánimo de viandantes y recolectores de cosecha. Así, puede parecer que la bibliografía de un autor fundamental se reduce al legado de algún libro muy conocido, y acaso de algunos títulos subsidiarios.

La vasta producción de Ermilo Abreu Gómez tiene parajes poco concurridos y frutos apenas paladeados en amaneceres festivos y horas de solaz reflexivo y promisorio. Las ediciones sucesivas de Canek reiteran la plenitud de sus valores, pero a la vez opacan las innegables cualidades de otros libros suyos, mientras algunos más, un tanto más asequibles, quedan en un plano intermedio de familiaridad y cercanía.

Pero será su visión de conjunto –habría de reservar también un espacio de interés a sus artículos periodísticos– la que permitirá delinear con mayor nitidez la personalidad literaria de Abreu Gómez, caracterizando sus facetas profesionales y humanas. Fue un narrador de primera categoría y un crítico acucioso, aunque también honró convencido los impulsos certeros de su vocación pedagógica, ejercida con deleite en la cátedra y en la escritura.

La intención expresamente didáctica de algunos de sus libros matiza la importancia de su herencia letrada en perenne sintonía con el encanto de la palabra. Fue así como su pluma dio vida a obras que envuelven una síntesis de conocimientos asimilados a partir de estudios, lecturas y meditaciones de muchos años, que transformó en enseñanzas para quien se propusiera penetrar en ellas.

Con cabalidad y sencillez se ocupó en examinar los procesos de formación del estilo literario, dando cuenta de ello en títulos como Diálogo del buen decir y Discurso del estilo. Aseguraba que los libros sobre el tema eran escasos y los que había circulaban poco. En 1969 publicó Arte y misterio de la prosa castellana, volumen al que Juan Rejano aludió como “casi hermano gemelo” de La letra del espíritu, otra hermosa ofrenda del talento de Abreu Gómez.

En Arte y misterio de la prosa castellana postula el uso dinámico y mesurado de la lengua escrita para buscar con ella la claridad de la expresión, aunque para lograrla sugiere atender sus raíces históricas y sus vínculos funcionales con la oralidad. Afirma que “el reloj del idioma cambia con la vida”, y concibe la gramática como un inventario que clasifica los valores lingüísticos; deplora la rigidez con que ella se impone en las escuelas, desligándola del contexto social que constituye su razón de ser.

Fiel al sentido didáctico del texto, el reconocido escritor yucateco intercala algunos conceptos recurrentes a lo largo de sus capítulos, como la necesaria distinción entre los propósitos comunicativos y expresivos de la prosa, tendencias que determinan sus caracteres informativos y estéticos, respectivamente. Lamenta tropezar con la opinión de críticos y lectores que atribuyen un lugar secundario a los elementos formales en el ámbito de la composición literaria, como si no constituyeran la envoltura de la idea y del sentimiento, y que como tal ha de situarse en correspondencia con el significado que contiene.

Con semejantes convicciones fustiga el rebuscamiento como una mera desviación artificiosa y afectada, a la vez que encomia la revisión constante del texto para corregir sus asperezas y hacerlo madurar acorde con los designios de su esencia.

El recorrido que Abreu Gómez lleva a emprender pasa por asuntos como el ritmo de la prosa, la supresión de lo accesorio, los límites y aciertos de las traducciones y, de manera especial, la huella tenue que lo inefable deja en el tono íntimo de las buenas letras.

Una lectura apresurada de esta obra confundirá el misterio que refiere su título con fórmulas secretas que sea preciso descifrar, cuando sólo se trata de aproximarse a la realidad del idioma y a la materia literaria que irriga con la fecundidad de su espíritu.

Ermilo Abreu Gómez. Arte y misterio de la prosa castellana. México, Ediciones Oasis, 1969, 277 pp.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Diario del Sureste