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Gertrudis Tenorio Zavala
Yo creí que era tu amor como es el mío.
Creí darte en mis caricias la ventura,
y que tu alma guardaba su ternura
tan sólo para mí.
Un día pude cantar y con anhelo
pedí al mundo la gloria indeficiente,
quise con flores adornar mi frente
tan sólo para ti.
Acaso eres feliz; ¡por eso lejos
puedes vivir de quien te adora tanto!
Mi inextinguible amor, mi pobre canto,
tal vez te cansará.
Ve si puedes gozar, dulce bien mío,
y si otra vez tu vida es borrascosa,
ven, que siempre mi mano cariñosa
tu llanto enjugará.
Mérida, diciembre 5 de 1871.
La Siempreviva. Revista Quincenal. Órgano Oficial de la Sociedad de su Nombre. Bellas Artes, Ilustración, Recreo, Caridad. Mérida, año II, núm. 38, 8 de diciembre de 1871, p. 4.
[Compilación y transcripción de José Juan Cervera Fernández]




























