Venado de cola blanca

By on marzo 4, 2022

Fauna y Medio Ambiente

El venado cola blanca, capasurí, ciervo cola blanca, ciervo de Virginia, venado de Virginia o venado gris (Odocoileus virginianus) es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia de los cérvidos. Han sido reconocidas treinta y ocho subespecies, de las cuales 14 tienen por hábitat tierras mexicanas, es decir, el 47 por ciento de las existentes desde Canadá hasta Ecuador; ocho son endémicas de México. lo que cobra importancia global.

Vive en diferentes ecosistemas de América: desde los canadienses, en la región subártica, pasando por los bosques secos de las laderas montañosas de México, las selvas húmedas tropicales de América Central y del Sur, hasta los bosques secos ecuatoriales del norte del Perú y otras áreas boscosas sudamericanas. Los venados cola blanca se encuentran en el 92.7 por ciento del país, a lo largo y ancho de 181.5 millones de hectáreas, excepto en la Península de Baja California.

Se les ha dado nombres comunes según la región que habitan: de Acapulco, de la Sierra del Carmen, cola de abanico de Arizona, de las Tierras Altas de México, de Chiapas, de Oaxaca, de Sinaloa, de Texas de las Tierras Bajas de México, de las Selvas Lluviosas, de Nicaragua, del Noreste de Veracruz y cola blanca de Yucatán.

Presenta dimorfismo sexual. En Norteamérica los machos pesan entre 60 y 160 kg, y las hembras entre 40 y 105 kg. Incluida la cola, miden entre 1.60 y 2.20 m de largo, y tienen una alzada de entre 80 cm y 1 m. Los ejemplares tropicales son de menor tamaño, pesan menos y generalmente no sobrepasan los 60 kg.

El venado de cola blanca es rumiante y herbívoro. Se alimenta de arbustos y hierbas. Busca entre la vegetación para consumir hojas, brotes, frutos y semillas, así como setas: una razón de su capacidad de adaptación a diferentes hábitats boscosos (la diversidad de materias vegetales de las que puede alimentarse). Durante algunas épocas del año pueden incluir en su dieta alimentos como las bayas de árboles pequeños, arbustos, bellotas, hongos, y algunos tipos de frutas dulces que estén disponibles.

Los ciervos de cola blanca pueden encontrarse en grupos desde dos hasta quince individuos. Las unidades sociales básicas son la hembra-cría, los grupos de machos juveniles y los machos solitarios en la época reproductiva. Son muy nerviosos y tímidos, mueven la cola característicamente de lado a lado. Son muy ágiles y pueden alcanzar velocidades de hasta 30 millas por hora por el bosque.

Los machos presentan cornamentas ramificadas e inclinadas hacia atrás que, de adultos y según la edad, alcanzan entre 8 y 64 cm desde la base, renovándose cada año, en el invierno, después del apareamiento. Los cuernos mudan de enero a marzo y crecen otra vez en la primavera. Posee glándulas odoríferas alrededor de los ojos, en la frente y en las patas que, junto con la orina, utiliza para comunicarse, marcar el territorio, atraer al sexo opuesto y como señal de peligro.

El venado cola blanca tiene buena vista y excelente oído. Viven de 2 a 3 años. Lo máximo que viven son 20 años en estado salvaje, pero solo unos cuantos venados pasan los 10 años. Son buenos para nadar y usan los ríos y arroyos para escaparse de los predadores.

Las hembras entran en celo durante la segunda mitad del otoño. Los machos compiten por ellas y se enfrentan en combates uno contra otro. Los cuernos no son usados como armas contra los predadores, pero son usados durante el tiempo de reproducción, cuando los machos pelean para engendrar con las hembras.

Un macho copula con cuantas hembras le es posible. Tras siete meses de gestación, nacen desde una hasta tres crías. La alta tasa reproductiva de los cola blanca les ha permitido restituir sus poblaciones a corto plazo, si encuentran las condiciones adecuadas de protección y hábitat, alimento, cobertura vegetal agua y espacio físico. Son muy protectoras de sus hijos. Cuando están en busca de comida, las hembras dejan a sus bebés escondidos como por cuatro horas.

Es una de las especies de la fauna silvestre mexicana más carismáticas y una de las criaturas mágicas que, por su inteligencia, belleza y majestuosidad, fueron parte importante de la cosmovisión e inspiración de un sinnúmero de leyendas, mitos y tradiciones de nuestra rica cultura precolombina y, además, una parte importante del sustento material de los pueblos originarios.

Permanece dentro de la lista de animales cuya existencia se encuentra en peligro. Esto debido a la destrucción de su hábitat, pues conlleva el escaseo de alimento, de agua y de resguardo para muchos animales. Aunque una especie puede acostumbrarse a esto, se necesita un proceso de evolución de bastantes años para dar lugar a especímenes que se puedan adaptar perfectamente a este tipo de condiciones; el problema es que, para especies como el venado cola blanca cuyo número de ejemplares está reducido, ésta no es una opción. La contaminación de los ríos con los desechos de los hogares e industrias impurifica el agua de la cual beben los animales. Muchos animales se pueden alimentar de pastizales y otros tipos de vegetación que han sido rociados con agroquímicos que les pueden provocar graves daños.

Una despiadada presión irracional que codicia su carne, piel y astas (estas como trofeo de caza) ha colocado a los venados cola blanca como la especie más codiciada de América. Durante siglos han sufrido la persecución y la cacería, de la que escapan gracias a sus desarrollados sentidos de la vista, olfato y oído.

Cuidemos este mundo. Aún estamos a tiempo…

Dra. Carmen Báez Ruiz

drabaez1@hotmail.com

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