La Mujer en Yucatán

By on enero 26, 2023

Feminismo

Lic. Paulina Ávila

Escribo sobre “La Mujer en Yucatán” y reflexiono sobre el tiempo, sobre la Península Yucateca – con su formación pétrea característica al ser la única Península en el mundo que nace de Sur a Norte; sobre el cráter del aerolito que acabó con los dinosaurios; sobre la llegada de los Mayas y su peregrinar por el tiempo de la glaciación cuando llegaron los máyanos, con sabiduría astronómica, arquitectura y conocimientos compartidos a una sociedad, también piramidal; sobre los observadores del cielo y del tiempo, constructores audaces que combinaron la arquitectura, la ingeniería, con el simbolismo y la astronomía en una sociedad que por generaciones se expandió desde Chiapas hasta Centroamérica.

Debemos iniciar el conocimiento de la mujer yucateca en su hábitat natural. Desde los albores del siglo XX, Yucatán dio muestras de desarrollo para la mujer con el Primer Congreso Femenino, encabezado por Elvia Carrillo Puerto, para reivindicar a la mujer yucateca, en 1916.

Revisar datos históricos para buscar las raíces históricas del Primer Congreso Feminista nos remite a Elvia Carrillo Puerto que, a su vez, nos lleva a algunos hombres emblemáticos. En el empeño de Elvia por darle a las mujeres yucatecas su merecido lugar también se involucran y definen para la historia y para la legislación mexicana los derroteros de significativos procesos de inclusión social y jurídica para las mujeres en Yucatán.

Siendo gobernador Salvador Alvarado se emitió la Convocatoria para el Primer Congreso Feminista de Yucatán el 28 de octubre de 1915, que tuvo verificativo del 13 al 16 de enero de 1916 en el Teatro Peón Contreras de la ciudad de Mérida. Con esta propuesta se logró la movilización de un amplio número de mujeres en el estado en pos de su liberación. Esto se sumó a una serie de acciones que el propio Alvarado ya había promovido a favor del sector femenino. Todas las actividades a favor del feminismo promovidas por el gobernador permitieron la organización de agrupaciones de mujeres en varias localidades. Asimismo, dio empleo a las mujeres en la administración pública, mejoró las condiciones laborales de las trabajadoras domésticas, disponiendo que dicho servicio fuera remunerado; destinó grandes cantidades de dinero a la educación vocacional femenina; legisló sobre relaciones familiares; incluyó el divorcio absoluto y, el 14 de mayo de ese mismo año, reformó el artículo 597 del Código Civil del estado para conceder a las mujeres solteras los mismos derechos que tenían los hombres para abandonar la casa paterna al cumplir los veintiún años, si así lo deseaban. Además, Elvia Carrillo consiguió ser la primera diputada electa en el Congreso de Yucatán y consagró su vida a la lucha social y política en favor de las mujeres.

Elvia Carrillo Puerto fue una líder feminista en toda la extensión de la palabra. Su lucha y su activismo social le valieron el mote de ‘La monja roja del Mayab’, ya que consagró su vida a lograr el sufragio femenino, la emancipación de la mujer y sus derechos en México. Destacó por encima de sus cualidades como maestra y poeta, por su discurso en favor del control de la natalidad, la libertad sexual, el divorcio y contra lo que consideraba la opresión religiosa de la época.

Con estas reflexiones de carácter histórico, va mi apreciación del feminismo actual al comparar lo transcurrido de Elvia Carrillo a nosotros en el Siglo actual.

Se nos ha dado educación en todos los niveles, libertades que no conocieron nuestras abuelas, junto con la distención de una sociedad que consideramos injusta. En épocas pasadas un título universitario no estaba en el pensamiento de la mujer, ni la libertad, pues se seguían las normas de una sociedad tradicional que educaba a la mujer para el hogar, sumisa y religiosa, cuando la libertad se basa en respeto, en el derecho a hablar, en el respeto de las leyes, no en pintas, ni destrucción del patrimonio social.

La libertad la definió Benito Juárez como respeto a las ideas de los demás. Solo así lograremos sociedades más justas y equilibradas que nos den la tranquilidad de vivir, de educar culturalmente a nuestros hijos para mantener la unión familiar, comulgando con el progreso de la educación científica, lejos de las drogas y muertes consecuencia de las desigualdades sociales que aún persisten.

Es necesario conocer a quienes nos dieron las bases libertarias y actuar con conciencia, educación y respeto.

La Paz es respeto a todos y a uno mismo.

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