Hienas

By on febrero 5, 2021

Los hiénidos (Hyaenidae), conocidos comúnmente como hienas, son una familia de mamíferos carnívoros pertenecientes al suborden Feliformia. Es la familia menos numerosa en su orden (formada por cuatro especies), y una de las más pequeñas dentro de los mamíferos. Las hienas parecen similares a los perros, aunque en realidad están más estrechamente relacionadas con los gatos.

Los hiénidos tienen torsos relativamente cortos, son bastante grandes, con la apariencia de un lobo, pero con los cuartos traseros bajos en relación a la cruz, de modo que la espalda desciende en forma notable hacia atrás. Los miembros anteriores son largos, los posteriores muy cortos, y el cuello ancho y corto. Su cráneo superficialmente se asemeja al de los grandes cánidos, pero es mucho más grande y pesado, con la región facial más corta.

Su pelaje es escaso y grueso, muy poco desarrollado o ausente en la región ventral; tienen una melena de pelo largo que se extiende sobre la cruz o sobre la cabeza. Las orejas son largas. En la mayoría de las especies los machos son mayores que las hembras, a excepción de la hiena manchada, en la cual la hembra supera en peso y domina al macho. En esta última, y también a diferencia de los otros hiénidos, los genitales externos se asemejan bastante a los machos.

Su dentición es similar a los félidos, pero está más especializada para comer carroña y triturar huesos: la fuerza en sus mandíbulas es tal que se ha registrado que las hienas manchadas y rayadas pueden matar a un perro con una sola mordida en el cuello sin romperle la piel.

Los hiénidos se acicalan como felinos, su manera de lamerse los genitales es similar al gato (sentado en su parte trasera, una de sus piernas abierta verticalmente hacia arriba). Defecan de la misma manera que otros carnívoros pero, a diferencia de los cánidos, nunca levantan la pata cuando orinan; esta acción no es utilizada para marcar territorio. Marcan territorio con sus glándulas anales, un rasgo que se encuentra también en los vivérridos y mustélidos, pero no en cánidos o félidos

Las hienas son únicas y constituyen un componente vital para los ecosistemas de África y algunos de Asia. Son animales nocturnos que gozan de muy buen oído y visión, además de una gran agilidad debido a las garras de sus patas, que les permiten arrancar y correr a gran velocidad.

Cazan en grupo,  se organizan en grandes manadas llamadas clanes que pueden incluir hasta 80 individuos y son conducidos por las hembras. Las hembras de Crocuta crocuta son más agresivas y dominantes que los machos, y han evolucionado para poseer un pseudopene y un pseudoescroto, un pene y escroto falsos. Una de las varias teorías para el origen de este pseudopene postula que evolucionó con una función protectora: para que las hienas se apareen, la hembra debe retraer voluntariamente el canal del pseudopene para facilitar la cópula, esto proporciona a las hembras  la última decisión a la hora de aparearse.

El apareamiento implica un número de cortos intervalos de copulación, a diferencia de los cánidos, quienes tienen una sola y elaborada copulación. Los cachorros de la hiena manchada nacen casi totalmente desarrollados, aunque carecen de las marcas de los adultos. Las hienas no regurgitan comida para sus pequeños y los machos adultos de las hienas manchadas no participan en la crianza,​ mientras que los machos de las hienas rayadas sí participan.

Las hembras permanecen en el mismo clan de por vida; los machos, una vez que maduran sexualmente, han de abandonar el clan en busca de otro que los acoja. Del mismo modo, los machos tampoco desempeñan papel alguno en los cuidados parentales. Las hembras a menudo formarán coaliciones fuertes y protectoras con sus hijas, las cuales reforzarán el matriarcado generación tras generación. La formación de estas alianzas entre las mujeres relacionadas ayuda a mantener el estatus social heredado dentro del clan.

La hiena es un animal cuyas características físicas están hechas para cazar, y lo hace a menudo. En la sabana africana es capaz de atrapar ñus, antílopes y algunos pájaros y serpientes. Los depredadores de las hienas varían según la especie. Entre los depredadores podemos encontrar a leones, leopardos y cocodrilos.

Para cazar su táctica es aislar a la presa y perseguirla entre todos los miembros, para luego disputarse el trofeo. Una de sus características más conocidas es su famosa «risa», un tipo de aullido o  gemido que emiten constantemente.

En un África cada vez más superpoblada, las hienas y los seres humanos entran en contacto frecuente. El pueblo Masai de Kenia y Tanzania deja en ocasiones a sus muertos en campo abierto para que sean comidos por las hienas, pero en algunas partes de África las hienas son perseguidas y tratadas como una plaga.

Dra. Carmen Báez Ruiz

drabaez1@hotmail.es

 

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