El Joropo Venezolano

By on diciembre 22, 2023

Música Venezolana

ALFONSO HIRAM GARCÍA ACOSTA

Para quienes no nacimos en Venezuela, la música venezolana tiene un significado diferente a los que nacieron en esa Arauca vibrador. Para ellos, desde niños comienzan a tener roce con la música tradicional del país: en las distintas actividades que hacen en la casa, en la escuela y en el compartir con familiares y amistades. Es difícil de saber cómo nos impacta la música venezolana, pues es más fácil asimilar en México o en mi estado de Yucatán la música vernácula cubana, portorriqueña, colombiana y de las regiones caribeñas. Son pocas las ocasiones que tenemos de escuchar la música de Venezuela, con menor difusión que la Milonga, el tango, el bolero, el Son, la Cumbia, el merengue o el Bambuco. Siendo niño solo escuché “Alma Llanera”, en piano o guitarra con amigos de mis padres en sus sábados bohemios en la casa de la Ciudad de México, al inicio de los años cuarenta. Me parecía un himno a Venezuela cuando la cantaba el tenor Enrique Almada, antes de su carrera en el cine nacional mexicano.

Pasaron los años y ya adulto, siendo Presidente de la Comisión de Boxeo en Yucatán, con cinco campeones del mundo, y para los 500 Años de las Méridas del Mundo, tuve oportunidad de acercarme más a esa nación musicalmente, pues nuestra embajadora de la canción yucateca en México, Maricarmen Pérez Domínguez, llevó a los maracuchos sus mejores canciones.

El género más representativo del país venezolano es el joropo, que utiliza instrumentos como el cuatro, el arpa venezolana, las maracas y la bandola venezolana. Existen al menos, seis variantes del joropo, con su estilo particular, variando según la región, pues es diferente su composición en Caracas que en Maracaibo.

Mi acercamiento con Venezuela se dio cuando organizamos el Primer Congreso Latinoamericano de Valuación y Catastro en la Mérida de Yucatán. Tenemos la Mérida más grande del Mundo, después sigue la de España, la de Venezuela y la más pequeña es la de Manila, en Filipinas, en la cual se lee el Diario del Sureste con buena afluencia de lectores, ya que su primer idioma fue el español. Maya Ramírez, es mi representante como Directora Editorial de Publi-libros, impresora de dos de mis libros en Manila: Dos latitudes, México-Argentina y En la Mar; Diálogo entre Poetas, Alfonsina Storni e Hiram García, que también están en Amazon, a nivel mundial, y en Voz de Tinta a nivel Nacional.

“Joropo”: Primera edición de la zarzuela «Alma Llanera», compuesta por Pedro Elías Gutiérrez con textos de Rafael Bolívar Coronado, es la primera versión que escuché siendo un niño, en la calle de Acerina, en la Col. Estrella en la ahora Delegación Gustavo A. Madero. El tema musical “Alma llanera” es hoy considerado como el segundo himno de Venezuela; este bello joropo ha quedado en el alma venezolana como la canción símbolo de la música araucana. 

El joropo es una manifestación musical oriunda de los estados ApureBarinasCojedesGuáricoPortuguesa también presente en la parte centro-sur de los estados Anzoátegui y Monagas. De la misma forma, el joropo llanero forma parte de la tradición folklórica de los departamentos del Meta, Arauca, Vichada y Casanare en la vecina Colombia. La palabra «joropo» viene del arábigo «xarop» que significa «jarabe» y está emparentado con los jarabes tapatíos y sones jarochos de México.

La música popular venezolana se adapta a cada municipalidad del territorio venezolano.

Su estilo único e inconfundible, mezclado con el sentido de lo autóctono se hace notar bastante en el joropo, ya que, sus bailes, sus canciones, sus sonidos, recuerdan elementos característicos del mundo del llano. Por ejemplo, los lugares naturales, las leyendas, los personajes y hechos más importantes del pueblo, animales y plantas son recordados en las letras de estas canciones junto a las faenas del trabajo campesino, como son ordeñar la vaca, hacer el queso, enlazar el becerro, etc. Su estilo único e inconfundible, mezclado con el sentido de lo autóctono se hace notar bastante en ese joropo, ya que sus bailes, sus canciones, sus sonidos, recuerdan elementos característicos del mundo del llano.

Festival Internacional del Joropo.

La música de Venezuela se caracteriza por tener una marcada influencia de elementos españoles, indígenas y africanos. El cúmulo de géneros musicales autóctonos de Venezuela, conforman uno de los repertorios más ricos del continente americano. El género más representativo del país es el joropo, que utiliza instrumentos como el cuatro, el arpa venezolana, las maracas y la bandola venezolana. Existen al menos, seis variantes del joropo, con su estilo particular, variando según la región. La gaita Zuliana es también un género muy difundido, con gran importancia en su cultura nacional, guardando gran relación con la época decembrina.

Una música muy popular en Venezuela es la Gaita zuliana. Este género, originado en el estado Zulia, es muy popular durante la época navideña. La gaita, junto al villancico, integran la representación nacional de la Navidad venezolana.

Se erigió una estatua en homenaje al gaitero Ricardo Aguirre en la ciudad de Maracaibo.

La Gaita de Furro tiene un esquema rítmico de 6×8. Es el género musical zuliano difundido en el país. La instrumentación con la que se ha acompañado esta gaita: Cuatro, maracas, charrasca, tambora y el instrumento básico el Furro, (también conocido como Mandullo) descendiente directo de la zambomba española.

La temporada gaitera estaba comprendida entre la víspera del Día de la Chinita, el 18 de noviembre, este inicio de las gaitas se conocía como la Bajada de lo Furros y se prolongaba hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria, en el cual tenía lugar la Subida de lo Furros, es decir se guardaban los instrumentos hasta que llegara nuevamente la fecha de inicio de la temporada.

Con la Gaita perijanera se turnan todos los asistentes con «versos espontáneos», (son estrofas de cuatro octosílabos y el coro se repite el segundo y el cuarto después de que el solista los canta), hombres y mujeres se toman de la mano y hacen círculo alrededor del grupo de músicos, el círculo avanza e incluso se rompe y se hacen diversas figuras entrecruzándose en el transcurso del baile.

Con la Gaita a Santa Lucía, en la parte Norte de Maracaibo, en Santa Rosa de Aguas: El Moján, Sinamaica y sitios cercanos, se ha encontrado un canto al cual los habitantes de estos sitios le llaman «Gaita a Santa Lucía», y le han conocido en esa denominación a lo largo de generaciones.

El joropo invade las calles de Nueva York.

Se canta en modos mayores y acompañada de cuatro, charrasca, maracas y furro, no habiéndose incluido la tambora sino hasta después de la llegada del “Chimbanguele” (del Sur del Lago) a estos sitios.

En toda la zona norte solo se ha encontrado este estribillo:

Canten muchachos con alegría

Que esta es la gaita de Santa Lucía,

Gloria demos a Santa Lucía

Los versos, son improvisados y tienen la característica de que el coro responde al revés a lo que el solista dice, por ejemplo:

Solista: Los ojitos de Lucía, parecen dos paraparas…Coro: Parecen dos paraparas, los ojitos de Lucía…

Se canta en honor de Santa Lucía, para pagarle promesas, se confeccionan altares donde se le rinde culto con música y oraciones en un novenario comprendido entre el 12 y el 21 de diciembre, (el día de Santa Lucía es el 13), sin embargo, las gaitas se prolongan más allá de esa fecha.

Torneo Internacional del Joropo en Caracas 2022.

Gaita de tambora – Es la evolución del canto de faena femenino; (en el pilón, en la piedra de moler, en la tabla lavando el río, frente al fogón) las esclavas eran utilizadas para el trabajo en el hogar y este canto en el trabajo, es canalizado por los valores culturales africanos y logra florecer hasta entrado el urbanismo, quien la reduce a una actividad que se realiza una o dos veces al año.

Se caracteriza porque presenta una tambora con parche en ambos extremos, sujetos con cáñamo o mecates; y un tamborito igual al medio golpe del chimbanguele.

Los eventos de los Festivales Internacionales del Joropo atraen multitudes nacionales e internacionales.

Tamborera – Llamada por el cronista Juan de Dios Martínez como “La 5.ª gaita”, es el quinto subgénero de la gaita zuliana. Surge a principios de la década de 1970 como resultado de la fusión de la gaita de tambora y los chimbángueles de San Benito. Su creador fue el cantautor gaitero Nelson Martínez (1950-1999) (El Rey de las Tamboreras) de con el Gran Coquivacoa, agrupación gaitera en la cual formaba filas. Su ritmo es de 2×4 y se ejecutó inicialmente con cuatro, furro, tambora, charrasca y maracas. Prontamente se le adicionaron el bajo, el piano, la guitarra eléctrica, las congas, el bongó, el cencerro y hasta metales (trompeta, trombón y saxofón) y timbales, por cuanto a finales de los 1970 y principios de los 1980 la gaita tamborera fue arropada por la influencia musical caribeña, en especial de la salsa, todo ello ejecutado por los conjuntos gaiteros. La temática es variada y no tiene una temporada especial para su ejecución.

La musicalidad venezolana es diversa y cada región tiene su propia inspiración.

Venezuela la conocí como representante del Consejo Mundial de Boxeo, al sancionar dos peleas del mismo; pasé más tiempo en Maracaibo. La capital la conocí cuando se efectuó el Segundo Congreso de Valuación y Catastro, en el Edificio Simón Bolívar de Caracas; el Ing. Hernán Pérez Vega y el que escribe representamos a México en el mismo. Para los 500 Años de las Méridas del Mundo fue cuando mi contacto con la música venezolana fue mayor. Abur.

Fuentes

El Joropo , Origen y características (musicallanera.net)

Música de Venezuela – Wikipedia, la enciclopedia libre

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