De la miel y las abejas – XXIX

By on julio 30, 2020

XXIX

XXXV Congreso Internacional de Apicultura

(APIMONDIA)

1° – 6 de septiembre de 1997

Amberes, Bélgica

Resumen de Ponencias

Hace 100 años se celebró el Primer Congreso Internacional de Apicultura en Bruselas, Bélgica, sede de las instalaciones de la Unión Europea. El XXXV Congreso del Centenario, celebrado en Amberes, ciudad conocida ya desde el siglo XV como la capital de los diamantes y famosa por sus tradiciones artísticas, reunió participantes de 76 nacionalidades, entre ellos México, tanto apicultores, como investigadores y científicos, con el fin de intercambiar conocimientos y experiencias en el campo de la cría de las abejas y su explotación. Bélgica es un país de 10 millones de habitantes de los cuales 10,000 son apicultores. La miel belga, obtenida en cerca de 80 especies de plantas melíferas, cubre solamente un pequeño porcentaje del mercado. Más del 80% de la miel consumida en Bélgica proviene de la importación.

El papel de la Apicultura en la polinización. Efecto de los pesticidas.

Al igual que en otras partes, la Apicultura en Bélgica representa un elemento esencial para la preservación de la biodiversidad. La conservación de un importante número de especies de plantas silvestres sólo se puede garantizar por la presencia de una suficiente cantidad de colonias de abejas uniformemente repartidas en todo el territorio. Como a las colonias de abejas silvestres le faltan prácticamente (debido a la variabilidad del clima, la falta de lugares de nidificación y la relativamente larga duración del invierno) gran número de plantas de campo y de bosque, depende principalmente de la presencia de los apicultores para poder sobrevivir. La suficiente densidad de colonias de abejas cultivadas ha sido posible hasta la fecha gracias a la alta densidad de la población belga, por lo que se asegura y se conserva el equilibrio natural de la biodiversidad.

Por otro lado, no puede negarse que sigue habiendo problemas: el uso extensivo de los herbicidas después de la Segunda Guerra Mundial provocó la desaparición de muchas plantas melíferas silvestres. Hubo frecuentes casos de mortalidad en las abejas causada por el uso más que irresponsable de los insecticidas en las plantas en flor. En años recientes, una apreciable mejora se ha hecho notar en el modo de usar los herbicidas e insecticidas. Como resultado de la aplicación de la nueva legislación aprobada a finales de los años ochenta que prohibía el uso de herbicidas para tratar los bordes de los caminos, gran número de plantas melíferas herbáceas resucitaron abundantemente. La actual legislación sobre el uso de los insecticidas excluye por completo el uso de productos tóxicos para las abejas en la vegetación floreciente, atractiva para las abejas, mientras que el otorgamiento de permisos para vender o usar pesticidas, está sometido a estricta jurisdicción del llamado “Comité de Ecotoxicologistas”.

Desde el punto de vista económico, la Apicultura en Bélgica es un factor esencial para la polinización del sector de frutales que, al menos en el noreste del país, cubre un área extensa. Además, hay muchos cultivos agrícolas y hortícolas que dependen de la polinización por las abejas, como son el trébol blanco y rojo. La colza de aceite es una especie que hoy en día se cultiva en pequeña escala.

La polinización de los cultivos en invernadero también presenta gran importancia, ocupando una extensa área en Bélgica. Mientras que antes los cultivos en invernadero se limitaban a la temporada estival, en los últimos años se ha pasado, casi totalmente, a cultivar durante todo el año, por ejemplo, fresas (Fragaria x ananassa), frambuesas (Rubus idaeus), y arándanos (Vaccinium corymbosum). Para la polinización de los tomates en invernadero se usan ampliamente los abejorros. Como resultado, para proteger los insectos polinizadores, se desarrollaron y adoptaron una amplia escala de métodos biológicos de control, para combatir los insectos dañinos y los ácaros en los cultivos en invernadero.

¿Quién practica la apicultura en Bélgica?

La mayoría de los apicultores belgas son aficionados que practican la apicultura a la vez que sus respectivas ocupaciones a tiempo completo. Gran parte de ellos son jubilados e, incluso ahí, la apicultura sigue siendo una actividad secundaria. A un pequeño número de apicultores cuya actividad se desenvuelve en el comercio de materiales y productos apícolas se les puede considerar semiprofesionales en este campo.

El promedio de colonias por apicultor asciende a diez, con una media de producción de miel de 11 kg por colonia, a veces con grandes variaciones, de 4 – 5 kg hasta más de 50 kg por colonia. La experiencia adquirida por las asociaciones apícolas permite afirmar que la apicultura la practican principalmente los hombres. Las mujeres no pasan del 10% de los apicultores belgas.

La edad media del apicultor belga se sitúa entre 50 y 55 años, siendo el promedio de edad de los principiantes entre 30 y 40 años, eso es un nivel notablemente más alto que hace 40 años.

Ana María Aguiar de Peniche

Noé Antonio Peniche Patrón

Continuará la próxima semana…

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.